digérer rapidement

10 consejos para digerir rápida y fácilmente

La digestión es un proceso complejo. Cuando funciona de manera óptima, nos permite aprovechar al máximo los nutrientes que aporta la alimentación y preservar nuestro bienestar. Para optimizar esta función vital, puede adoptar muchos hábitos sencillos y naturales. ¡Aquí tiene nuestros diez consejos para digerir rápidamente!

Qué debe recordar:

  • Beba un vaso de agua tibia con limón en ayunas cada mañana para activar el sistema digestivo y estimular la producción de bilis.
  • Mastique despacio para facilitar la digestión y mejorar la absorción de nutrientes.
  • Consuma probióticos y fibra procedente de frutas y verduras frescas para favorecer la salud intestinal y regular el tránsito, enriqueciendo la flora intestinal.
  • Evite beber demasiado durante las comidas para no diluir los jugos gástricos que intervienen en los procesos digestivos.
  • Después de comer, procure moverse (caminar o hacer estiramientos suaves) para activar la digestión de forma natural y limitar la hinchazón y otros síntomas digestivos.

1. Beba agua tibia con limón al despertarse

¿Por qué?

Contrariamente a lo que podría pensarse, el agua con limón es una bebida alcalinizante. Ayuda a combatir la acidez gástrica y a activar suavemente el sistema digestivo. Además, el limón tiene muchas propiedades beneficiosas. Es una excelente fuente de vitamina C que estimula la producción de bilis en el hígado y facilita así la digestión. Por tanto, beber agua con limón permite combinar hidratación y bienestar digestivo.

¿Cómo?

  • Exprima el zumo de medio limón en un vaso de agua tibia.
  • Bébala en ayunas cada mañana antes del desayuno.

2. Mastique con atención plena

¿Por qué?

Una buena digestión no depende solo de la alimentación propiamente dicha. A veces olvidada, la masticación es la primera etapa de la digestión. Reduce el tamaño de los alimentos y ayuda a impregnarlos de saliva para facilitar su procesamiento en el estómago y los intestinos. También permite extraer el máximo sabor de cada bocado, contribuyendo así al placer de comer.

¿Cómo?

  • Tómate el tiempo necesario para masticar bien cada bocado antes de tragarlo.
  • Evita las distracciones, como la televisión, para concentrarte en esta acción.
  • No hables mientras masticas.

3. Incorpora probióticos a tus comidas

¿Por qué?

Los probióticos son las bacterias buenas que componen la mayor parte de una flora intestinal sana. Ayudan, entre otras cosas, a digerir bien los alimentos, a regular el tránsito y a facilitar la absorción de nutrientes. Algunos también se encargan de producir ciertas vitaminas y algunos ácidos grasos de cadena larga beneficiosos para la salud digestiva y el organismo en general.

¿Cómo?

  • Añade a tu alimentación alimentos como el yogur, el queso, el kéfir, el chucrut o el kimchi.
  • Bebe bebidas fermentadas como el suero de mantequilla o la kombucha.
  • Consume complementos alimenticios de probióticos.

4. Favorece los alimentos ricos en fibra

¿Por qué?

A menudo recomendada en nutrición, la fibra ayuda a regular el tránsito intestinal y prevenir el estreñimiento, los dolores abdominales, la hinchazón y las flatulencias. Algunas fibras, llamadas prebióticos, también son un alimento preferido de los probióticos, que las necesitan para desarrollarse de forma equilibrada en la microbiota intestinal.

¿Cómo?

Consume frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, semillas, etc. Para enriquecer tu alimentación con prebióticos, considera consumir plátanos o manzanas como frutas. Si prefieres las verduras, apuesta por el ajo, la cebolla, la alcachofa o los espárragos. Prioriza los alimentos ecológicos para evitar los aditivos y pesticidas que podrían perjudicar la salud digestiva.

5. Evite beber mucho durante las comidas

¿Por qué?

Beber grandes cantidades durante las comidas puede diluir los jugos gástricos y las enzimas digestivas, lo que hace que la digestión sea menos eficaz. Consumir mucho líquido también tiene un efecto diluyente sobre los nutrientes, que pueden eliminarse antes de que la mucosa intestinal tenga tiempo de absorberlos. 

Además, algunos alimentos pueden comportarse como esponjas y retener el agua que tienen a su alcance. Entonces aumentan el volumen del bolo alimenticio, que puede tener dificultades para avanzar hasta el intestino. Evite también las bebidas con gas, que tienden a distender el estómago y provocar dolor abdominal en las personas sensibles.

¿Cómo?

  • Procure beber 30 minutos antes o después de las comidas en lugar de hacerlo durante.
  • Limite el consumo de agua durante las comidas a uno o dos vasos.
  • Reserve el consumo de bebidas con gas para los tentempiés ligeros.

6. Adopte una postura que favorezca la digestión después de las comidas

¿Por qué?

Algunas posturas facilitan el avance de los alimentos por el tubo digestivo. En cambio, otras lo dificultan al crear obstáculos y pueden provocar dolor de estómago, náuseas y vómitos. 

¿Cómo?

  • Camine unos minutos después de comer.
  • Siéntese erguido, sin encorvarse, para no ejercer presión sobre el estómago.
  • No se acueste inmediatamente después de comer para evitar el reflujo gastroesofágico.

7. Consuma plantas digestivas

¿Por qué?

Algunas plantas se utilizan tradicionalmente para favorecer la digestión y mejorar el confort digestivo. Por ejemplo, el jengibre es un remedio natural reconocido por estimular la digestión y aliviar las náuseas. Se recomienda especialmente para aliviar los trastornos digestivos en las mujeres embarazadas que no pueden tomar medicamentos contra las náuseas. Por su parte, la menta piperita contribuye al funcionamiento normal del sistema digestivo. El hinojo, por su parte, favorece la digestión y limita la sensación de hinchazón.

¿Cómo?

  • Tome una infusión de menta piperita, jengibre o hinojo después de comer para combinar hidratación y acción digestiva.
  • Añada jengibre fresco o algunas hierbas aromáticas a sus platos.
  • Si lo desea, opte por complementos alimenticios, preferiblemente ecológicos, que combinen varias plantas conocidas por sus propiedades digestivas.

8. ¡Manténgase activo!

¿Por qué?

La actividad física estimula los músculos intestinales, facilitando el movimiento de los alimentos y los desechos a través del sistema digestivo. Es una excelente manera de combatir el estreñimiento y los trastornos del tránsito intestinal en general. Además, moverse con regularidad es una buena forma de regular el estrés, un factor que a menudo altera el funcionamiento del organismo y favorece los problemas digestivos.

¿Cómo?

Incorpore actividad física a sus hábitos después de las comidas. Un simple paseo o unos ejercicios de yoga pueden aportar grandes beneficios a la digestión y a la salud en general.

9. Evite las comidas demasiado copiosas

¿Por qué? 

Las comidas demasiado abundantes o copiosas pueden sobrecargar el sistema digestivo. Pueden causar hinchazón, ardor de estómago e incluso trastornos del sueño si se hacen por la noche.

¿Cómo?

  • Opte por comidas ligeras y equilibradas.
  • Haga comidas menos abundantes, pero más frecuentes, e incluya tentempiés en su plan alimentario.
  • No coma más de lo que le pide el hambre, aunque no siga una dieta en particular.

10. Limite los alimentos muy grasos

¿Por qué?

Las grasas se digieren más lentamente que los carbohidratos o las proteínas y tienden a ralentizar el vaciado del estómago. Por eso, una comida especialmente rica en grasas puede favorecer una sensación de pesadez o una digestión lenta. Sin embargo, tenga cuidado de no eliminar las grasas saludables, indispensables para una alimentación equilibrada. La idea es, ante todo, evitar acumular grasas en una misma comida.

¿Cómo?

  • Limite los alimentos fritos o muy grasos, así como los platos con salsa, si suele tener dificultades para digerir. 
  • Opte por métodos de cocción sencillos y sin grasas añadidas: al vapor, en papillote, al horno o a la parrilla. 
  • Distribuya las fuentes de grasa a lo largo del día, en lugar de concentrarlas en una sola comida.

La digestión es un pilar de nuestro bienestar general. Al adoptar estos consejos sencillísimos, optimiza sus posibilidades de digerir rápida y eficazmente. Pero, sobre todo, para sentirse bien, lo ideal es escuchar a su cuerpo y adaptar su estilo de vida a sus sensaciones.

Lo que hay que recordar

Beber agua tibia con limón en ayunas permite despertar suavemente el sistema digestivo y preparar el organismo para comer. El limón estimula, en particular, la producción de bilis, que interviene en la digestión de las grasas. Por tanto, este sencillo gesto puede formar parte de los buenos hábitos que conviene adoptar a diario para favorecer el funcionamiento de la digestión.

Los probióticos contribuyen al equilibrio de la microbiota digestiva y favorecen el buen funcionamiento del intestino, mientras que las fibras ayudan a regular el tránsito intestinal. Algunas fibras prebióticas también sirven de alimento para las bacterias intestinales beneficiosas. Nuestros consejos: opte por una alimentación variada y rica en vegetales, a ser posible ecológicos, en lugar de una dieta demasiado pobre en fibra.

No es necesario eliminar por completo las bebidas, pero es mejor evitar consumir grandes cantidades durante la comida. Un exceso de líquido puede diluir los jugos gástricos y las enzimas digestivas y aumentar el volumen del bolo alimenticio. En algunas personas, esto puede favorecer síntomas como sensación de pesadez o hinchazón abdominal.

Después de comer, permanezca unos minutos en posición vertical y evite acostarse de inmediato. Un paseo corto también puede estimular el tránsito intestinal y ayudar a aliviar la sensación de pesadez. Por último, la actividad física regular y una buena gestión del estrés contribuyen de forma más general al bienestar digestivo.