Comment arrêter les remontées acides

¿Cómo detener el reflujo ácido?

La salud digestiva tiene un impacto considerable en nuestro bienestar diario. Una digestión saludable suele ir de la mano de un sistema inmunitario eficaz, una sensación de equilibrio y un mejor estado de ánimo. Pero a veces sufrimos reflujo gástrico o regurgitaciones ácidas, además de muy molestas, dolorosas. Pero ¿por qué sufrimos este tipo de problemas? ¿Cómo detener las regurgitaciones ácidas? ¡Te lo contamos todo!

Lo que debes recordar:

  • Las regurgitaciones ácidas aparecen cuando el esfínter esofágico se relaja y permite que el ácido gástrico suba hacia el esófago.
  • Una alimentación demasiado abundante, el estrés, ciertos medicamentos, el sobrepeso o una hernia de hiato favorecen este reflujo.
  • Durante el embarazo, las hormonas y la presión del bebé acentúan las regurgitaciones ácidas al debilitar el esfínter.
  • Para evitarlas, reduce los alimentos grasos, picantes y con gas, divide las comidas en porciones más pequeñas y cena ligero.
  • Toma probióticos, eleva el torso por la noche y consulta a un médico si los síntomas persisten.

¿Por qué tenemos regurgitaciones ácidas?

Las causas del reflujo gastroesofágico (RGE)

El reflujo gastroesofágico, más conocido como regurgitaciones ácidas, suele deberse a una disfunción del esfínter esofágico. Este pequeño anillo muscular actúa como una válvula entre el estómago y el esófago, e impide normalmente que el contenido gástrico ascienda. Cuando no se cierra correctamente, el ácido que secreta el estómago durante la digestión puede subir hacia el esófago. Esto provoca una sensación de ardor especialmente incómoda.

Hay varios factores que pueden favorecer la aparición de este problema:

  • Una alimentación demasiado abundante
  • El consumo excesivo de alimentos grasos, picantes o ácidos, café o alcohol
  • Una alergia alimentaria
  • El sobrepeso y la obesidad
  • El embarazo
  • El estrés y la ansiedad
  • Ciertos medicamentos, en particular los antiinflamatorios no esteroideos
  • La presencia de una hernia de hiato que altera el funcionamiento del esfínter esofágico inferior

Las regurgitaciones ácidas durante el embarazo

El embarazo es una etapa en la que las mujeres son especialmente propensas a sufrir problemas digestivos, sobre todo regurgitaciones ácidas. Esto se debe, por un lado, a los cambios hormonales que experimentan y, por otro, a la presión que ejerce el bebé sobre el estómago a medida que se desarrolla. Estos factores favorecen el debilitamiento y la relajación del esfínter esofágico inferior. Por eso, el ácido gástrico tiende a subir con más facilidad hacia el esófago.

¿Cómo detener las regurgitaciones ácidas?

La causa del reflujo gastroesofágico suele ser bastante fácil de identificar. Pero ¿cómo evitar las regurgitaciones ácidas para recuperar el bienestar? Aquí tienes algunos consejos que pueden ayudarte.

Modifica tu alimentación

Empieza por evitar los alimentos que desencadenan las regurgitaciones ácidas. Procura eliminar los alimentos picantes y grasos, así como aquellos a los que tengas intolerancia o alergia. Las bebidas con gas también deben limitarse, ya que distienden el estómago y ejercen presión sobre el esfínter esofágico. En cambio, una alimentación rica en fibra puede ayudar a regular el sistema digestivo y contribuye a reducir el pH del estómago.

Distribuye las comidas de otra manera a lo largo del día

En caso de regurgitaciones ácidas, suele recomendarse dividir las comidas en porciones más pequeñas para no sobrecargar el estómago. En lugar de hacer tres comidas abundantes, intenta comer más a menudo, pero en cantidades más pequeñas. También te recomendamos evitar las comidas pesadas antes de acostarte. Cuanto más lleno esté el estómago al tumbarte, más probabilidades habrá de que su contenido suba hacia el esófago. Además, si puedes, procura acostarte más de dos horas después de terminar la cena.

Restablece el equilibrio de tu flora digestiva

Tomar probióticos puede ayudar a preservar y restablecer el equilibrio de la microbiota digestiva. Esta puede influir en la aparición de las regurgitaciones ácidas, sobre todo al contribuir a una digestión eficaz. También interviene en la reducción de la inflamación en general. Además, algunos estudios han demostrado que la cepa Lactobacillus reuteri tiene efectos beneficiosos para la salud gástrica. Por eso la hemos incluido en nuestro complemento alimenticio Pylo Balance, pensado para el bienestar digestivo.

Eleva el torso mientras duermes y descansas

Si el reflujo gástrico es especialmente intenso y te impide dormir, elevar el torso puede ayudarte a mantener el contenido del estómago en su sitio. Por ejemplo, puedes colocar calzos en el lado del cabecero o añadir otra almohada debajo de la cabeza y los hombros.

Consulta a tu médico de cabecera

Si adoptar una alimentación y unas posturas que ayuden a aliviar el estómago no es suficiente, lo mejor es que consultes a tu médico de cabecera para hablar de la situación. Así podrá identificar la causa de tus molestias y prescribirte un tratamiento adecuado. Por ejemplo, las regurgitaciones ácidas pueden aliviarse con medicamentos antiácidos, como los inhibidores de la bomba de protones (IBP).

Estas sencillas medidas saludables deberían ayudarte a recuperar un confort digestivo óptimo y un mayor bienestar general.