
¿Cuáles son los síntomas de una tendinitis? ¿Cómo aliviarlos?
7 min
Las tendinitis son fáciles de diagnosticar y bastante fáciles de tratar si se abordan a tiempo. ¿Cómo reconocerlas? ¿Cuáles son sus síntomas? Aquí tienes toda la información.
Lo que debes recordar
- La tendinitis es una inflamación dolorosa de los tendones, a menudo relacionada con una sobrecarga o un traumatismo. Puede afectar a distintas zonas, como la muñeca, el hombro o el tendón de Aquiles.
- Entre los principales síntomas se incluyen el dolor, que aumenta con el movimiento, y, a veces, hinchazón o una sensación de «crujido» al mover la articulación.
- El tratamiento se basa en el protocolo RICE (reposo, hielo, compresión y elevación) y puede incluir antiinflamatorios, férulas o masajes con aceites esenciales.
- Para prevenir las recaídas, procura mantenerte bien hidratado y prioriza los omega-3 y los complementos alimenticios naturales diseñados para favorecer el bienestar articular.
¿A qué se debe la tendinitis?
Dolorosa y molesta, la tendinitis está causada por la inflamación de un tendón. Según su duración, puede ser aguda o crónica. Cuando esta inflamación afecta especialmente a la vaina del tendón, se habla de tenosinovitis. Los tendones son pequeñas bandas de tejido conjuntivo que unen el extremo de un músculo al hueso. Los tendones próximos a una articulación están mucho más solicitados y los afectados por tendinitis suelen encontrarse en determinadas zonas:
- La mano
- La muñeca (tendinitis de Quervain)
- El codo (epicondilitis)
- El hombro
- La rodilla
- El tobillo
- La cadera (tendinitis de los aductores)
- El tendón de Aquiles
Aunque todos los trastornos tendinosos se consideran tendinopatías, no necesariamente indican una tendinitis. A veces, el problema se debe a una alteración del tendón tras un golpe, un traumatismo o una degeneración. El diagnóstico de un tendón inflamado se basa principalmente en un examen médico que busca identificar los síntomas de la tendinitis.
Los principales síntomas de una tendinitis

Existen principalmente dos síntomas principales de la tendinitis:
- Dolor que se intensifica al mover activamente la extremidad afectada y parece aliviarse con el reposo. Si no se trata, aumenta y persiste incluso cuando no se mueve la articulación. Después del tratamiento, es posible que el dolor persista durante algunas semanas. Cuando dura varios meses o incluso algunos años, se habla de tendinitis crónica.
- Hinchazón localizada en la zona del dolor. Este síntoma no aparece siempre. Aún más raramente, el edema puede provocar algo de hormigueo en la extremidad afectada.
En algunos casos, esta afección va acompañada de una sensación de «crujido» al mover la zona. En ese caso, se habla de tendinitis crepitante. Cuando la lesión del tendón es importante, también puede formarse un nódulo durante la cicatrización. Según dónde se encuentre, puede resultar molesto.
¿Quiénes son los más afectados por los síntomas de la tendinitis?
Varios factores favorecen la inflamación de los tendones. Se considera que las personas con mayor riesgo de desarrollar una tendinitis son aquellas que padecen enfermedades inflamatorias (gota, reumatismo, etc.), alteraciones posturales o sobrepeso. El envejecimiento, al igual que la toma de ciertos medicamentos (fluoroquinolonas, esteroides), reduce la elasticidad de los tendones y facilita la aparición de tendinitis.
El estilo de vida también desempeña un papel importante en la aparición y el empeoramiento de los síntomas de la tendinitis. A menudo causada por una sobrecarga del tendón, afecta sobre todo a quienes tienen un trabajo o practican actividades de ocio que les exigen repetir el mismo movimiento. Por tanto, la favorecen:
- Algunos deportes: tenis (que provoca el famoso codo de tenista), carrera a pie, baloncesto, fútbol, golf, etc.
- Practicar bricolaje o jardinería
- Algunas profesiones requieren movimientos repetitivos o fuerza, o hacen que se mantenga la misma postura durante mucho tiempo: peluqueros, técnicos de mantenimiento, trabajadores de la construcción, músicos, etc.
¿Cuánto dura una tendinitis?
La duración de la curación de una tendinitis varía según su localización y la gravedad de la inflamación, así como la edad de la persona y su estado de salud general. La causa de la tendinitis y las medidas tomadas para aliviarla también influyen en la duración de los síntomas. Si se inicia rápidamente un tratamiento eficaz, una tendinitis leve puede remitir en unos días. En los casos más graves, las molestias pueden durar varios meses.
Algunos tipos de tendinitis pueden tardar más en curarse que una simple lesión de los tendones de la muñeca o de la rodilla, por ejemplo. Este es el caso, en particular, cuando aparecen calcificaciones en el tendón afectado. Si se encuentra en esta situación, quizá se pregunte cuánto dura una tendinitis calcificante del hombro, el tobillo o la muñeca. También en este caso, la duración varía según la persona. El tiempo medio de recuperación de una tendinitis calcificada es de 3 a 6 meses. Sin embargo, los síntomas pueden persistir hasta un año o incluso más.
¿Cuándo y cómo tratar una tendinitis?
Tratar la tendinitis si los síntomas persisten
Si el dolor y el edema empeoran o duran más de una semana, es imprescindible consultar a un médico. Aunque sea benigna, la inflamación crónica puede provocar la rotura del tendón si no se trata adecuadamente.
El tratamiento de la tendinitis
El tratamiento de la tendinitis es bastante sencillo y se basa en la aplicación del protocolo GREC (Hielo/Reposo/Elevación/Compresión). Para aliviar el dolor, hay que dejar en reposo la articulación afectada y elevarla cuando no se esté utilizando, siempre que sea posible. La aplicación local de hielo permite beneficiarse del efecto antiinflamatorio del frío.
También puede ayudar a la articulación utilizando una férula adecuada. El vendaje funcional (vendaje elástico) también puede ser útil puntualmente, pero resulta menos práctico que la férula. Su médico también puede recetarle antiinflamatorios locales (pomada o gel) o para tomar por vía oral y, más raramente, mediante inyección. Por último, es esencial movilizar la articulación de forma adecuada para recuperarse eficazmente.
Acelerar la recuperación y prevenir la tendinitis
Para prevenir la tendinitis y evitar las recaídas, existen soluciones eficaces y naturales. En primer lugar, asegúrese de mantenerse siempre bien hidratado para que la vaina de los tendones esté bien lubricada. Añada a sus comidas aceites ricos en omega-3 con efecto antiinflamatorio natural (colza, lino, nuez). También puede tomar estos ácidos grasos en forma de complemento alimenticio.
Además del tratamiento médico, o como medida preventiva si tiende a sufrir tendinitis, tenga en cuenta las soluciones naturales para la salud. En efecto, existen complementos alimenticios desarrollados específicamente para favorecer la salud de las articulaciones. Cuando note los primeros síntomas de tendinitis, opte por los geles de masaje a base de aceites esenciales, que ayudan a aliviar rápidamente las articulaciones doloridas.
Apyforme le ofrece una gama de productos especialmente diseñados para preservar el confort articular y recuperar una movilidad óptima. Elaborado con ingredientes activos 100 % naturales, el complemento alimenticio Articulaciones contiene harpagofito, boswellia y membrana de huevo de gallina. Por su parte, el gel de masaje Apyforme contiene una sinergia de aceites esenciales conocidos por sus beneficios para el bienestar articular.
Tendinitis y sueño: buenos hábitos para dormir mejor
Según su localización y la intensidad del dolor que provoca, la tendinitis puede alterar el sueño. Aunque, aparte del dolor, la tendinitis de muñeca generalmente no impide dormir, la afección de otros tendones puede resultar muy molesta. ¿Cómo dormir con tendinitis de hombro, una articulación que se utiliza al acostarse boca arriba, pero también de lado? Aquí tiene algunos consejos para dormir mejor a pesar de la tendinitis:
- Utilice un colchón y una almohada adecuados a su complexión. Le ayudarán a mantener la columna vertebral correctamente alineada y a reducir la presión sobre las zonas doloridas.
- Sujete algunas zonas con ayuda de cojines: coloque un cojín o una almohada entre las piernas si tiene tendinitis de cadera o de rodilla, debajo del brazo si tiene tendinitis de hombro, debajo del antebrazo si tiene tendinitis de muñeca, etc.
- Intente dormir boca arriba para evitar ejercer demasiada presión sobre el hombro o el brazo afectados.
- Tome un analgésico o un antiinflamatorio antes de acostarse y/o aplique una pomada antiinflamatoria en la articulación afectada.
- Dese un baño caliente antes de acostarse para relajar los músculos y tendones lesionados.
- Relájese al máximo para no añadir tensión muscular a los síntomas de la tendinitis.
- Evite consumir cafeína y alcohol al final del día. Estas sustancias suelen alterar el sueño y aumentar la inflamación.
- Hable de sus dificultades para dormir con su médico de cabecera para encontrar soluciones adaptadas a su situación.
¡Ahora estáis preparados para decir basta al dolor de tendones y cuidar vuestras articulaciones!







