tendinite et alimentation

¿Qué relación hay entre la tendinitis y la alimentación?

A primera vista, la tendinitis parece resumirse en un simple problema «mecánico» que ha provocado lesiones en un tendón. Sin embargo, es posible mejorar la recuperación e incluso prevenir este trastorno musculoesquelético, dando prioridad a algunos alimentos frente a otros. ¡Te contamos todo sobre la relación entre la tendinitis y la alimentación!

Lo que hay que recordar:

  • La tendinitis es consecuencia de la inflamación del tendón, a menudo debida a un esfuerzo excesivo, que puede agravarse o aliviarse con la alimentación.
  • Una alimentación rica en grasas saturadas y azúcares refinados aumenta la inflamación, mientras que las frutas, las verduras y los omega 3 la reducen.
  • Las proteínas favorecen la regeneración de los tendones y la síntesis de colágeno, esencial para su elasticidad y resistencia.
  • Los alimentos alcalinizantes y una buena hidratación favorecen la recuperación y previenen la acumulación de toxinas en los tejidos.
  • Para aliviar la tendinitis, prioriza los pescados grasos, los frutos rojos, las verduras verdes y los cereales integrales, y limita las frituras, el azúcar y el alcohol

Tendinitis y alimentación: ¿qué dice la ciencia?       

¿Qué es la tendinitis?

La tendinitis aparece cuando un tendón sometido a un esfuerzo excesivo acaba dañándose. Las lesiones van acompañadas de una inflamación que provoca dolor al moverse y, a veces, hinchazón localizada. El tratamiento de este trastorno sigue un protocolo destinado a favorecer la reparación del tendón. Aunque la alimentación no puede causar directamente una tendinitis, sí desempeña un papel determinante en el desarrollo y el alivio de la inflamación que la acompaña.

Relación entre la tendinitis y la alimentación

Las investigaciones muestran que algunos tipos de alimentos tienden a aumentar la inflamación. Es el caso, en particular, de las grasas saturadas y los azúcares refinados. En cambio, las frutas y verduras con propiedades antioxidantes ayudan a combatir el daño oxidativo en los tejidos conjuntivos y, por tanto, en los tendones. Además, contribuyen a reducir las reacciones inflamatorias.

Entre las moléculas antiinflamatorias presentes de forma natural en los alimentos también se encuentran los ácidos grasos omega 3. Asimismo, una alimentación que aporte proteínas proporciona a las células de los tendones los aminoácidos necesarios para su regeneración y reparación. También resulta beneficiosa para la síntesis del colágeno, que aporta resistencia y elasticidad a los tendones.

Además, una alimentación rica en alimentos acidificantes favorece el desarrollo de la inflamación. Por su parte, los nutrientes alcalinizantes facilitan la recuperación de los tendones. Por último, en caso de tendinitis, es fundamental hidratarse bien para favorecer la flexibilidad de los tejidos y la eliminación de toxinas.

La alimentación contra la tendinitis

Alimentos que conviene priorizar

Todos los alimentos que contribuyen a reducir el estrés oxidativo y/o aportan elementos importantes para la salud de los tendones pueden ayudar a aliviar la tendinitis:

  • Verduras y frutas frescas, crudas o cocidas, en especial verduras verdes y frutos rojos, ricos en antioxidantes
  • Zumo de limón, con un gran poder antioxidante, que puedes tomar desde el desayuno
  • Pescados grasos, fuente de omega 3: arenque, sardina, salmón, caballa, atún
  • Carne blanca, huevos, legumbres y cereales integrales, que aportan proteínas y diversos aminoácidos en abundancia
  • Yogures desnatados
  • Agua, que hidrata los tendones y también ayuda a eliminar el exceso de ácidos del organismo

Nota: puedes beber aguas ricas en bicarbonatos, que tienen un efecto alcalinizante. Sin embargo, no abuses, ya que contienen mucho sodio y pueden favorecer la retención de líquidos.

Alimentos que conviene evitar

Entre los alimentos que es mejor dejar de consumir en caso de tendinitis, se encuentran:

  • Alimentos ricos en azúcares refinados o procesados: caramelos, bollería industrial, refrescos, etc.
  • Alimentos ricos en grasas saturadas: frituras, carnes grasas, embutidos, mantequilla cocinada, aceite de palma, quesos grasos, yogur de leche entera
  • Bebidas ricas en cafeína o teína si te sientan mal: café, té negro
  • Aguas minerales ácidas: Perrier, San Pellegrino
  • Alcohol, que aumenta la inflamación en el organismo

Atención: debido a su alto contenido en azúcar, es preferible evitar la miel. Sin embargo, se puede aplicar en forma de cataplasma sobre el tendón lesionado, lo que ayudará a reducir la inflamación.

¡Ya sabes lo esencial sobre la relación entre la alimentación y la tendinitis!