
¿Cuáles son las bacterias del intestino?
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El intestino grueso es un entorno vivo, poblado por numerosos microorganismos, entre ellos bacterias. Algunas son beneficiosas para la salud; otras pueden causar infecciones. Pero ¿quiénes son? ¿Cómo conviven? ¿Por qué es necesario preservar la actividad de algunas de ellas? Te lo contamos todo sobre las bacterias intestinales.
Hablemos de las bacterias intestinales…
Cuando gozas de buena salud, tus intestinos constituyen un entorno saludable, pero no estéril. En realidad, contienen miles de millones de bacterias, pero no todas tienen la misma «categoría». En efecto, hay «bacterias buenas» que contribuyen a tus defensas inmunitarias y, a veces, «bacterias malas» responsables de enfermedades. Veamos de qué se trata.
Las bacterias buenas de la microbiota intestinal
La microbiota intestinal, o flora intestinal, está compuesta principalmente por bacterias buenas llamadas probióticos. También hay levaduras beneficiosas, pero ese es otro tema. Las bacterias probióticas pertenecen al grupo de las bacterias ácido-lácticas y, más concretamente, a cuatro subgéneros: lactobacilos, bifidobacterias, estreptococos y lactococos.
Desempeñan varias funciones fundamentales para mantener la salud. Una de las más importantes es su papel en la inmunidad, ya que contribuyen, en particular, a combatir los microorganismos patógenos (microbios, virus, alérgenos, parásitos) e impedir que atraviesen la pared intestinal y se propaguen por el organismo. En resumen, podemos decir que las bacterias buenas de la microbiota sirven, en parte, para protegerte de las bacterias malas que pueden enfermarte y provocar trastornos digestivos.
Las bacterias patógenas y otros microorganismos nocivos
Cuando tu flora intestinal no es lo bastante fuerte para combatirlas, las bacterias malas pueden llegar a instalarse en el sistema digestivo. No son las únicas que pueden hacerlo: los virus y los parásitos también pueden. El contagio suele producirse por vía oral al comer alimentos contaminados o llevarse a la boca las manos contaminadas.
En la mayoría de los casos, la bacteria implicada es Escherichia coli . Ya está presente de forma natural en una microbiota saludable, pero en cantidades muy pequeñas. Solo provoca síntomas cuando predomina sobre la flora intestinal. Cuando las bacterias nocivas proliferan en los intestinos, esto se manifiesta con dolor de estómago, hinchazón y, muy a menudo, diarrea.
¿Cómo eliminar las bacterias malas del intestino?
Cuando se sufre una infección bacteriana intestinal, no hay muchas opciones: el uso de antibióticos es casi inevitable para erradicar las bacterias malas. El problema es que el tratamiento antibiótico también destruye las bacterias buenas de la flora intestinal. Por eso, este tipo de medicamentos por sí solos no bastan para recuperar el bienestar digestivo y la plena eficacia de las defensas inmunitarias.
En caso de infección bacteriana intestinal, es importante hacer una cura de probióticos, por dos motivos:
- Por un lado, si las bacterias patógenas han podido multiplicarse, es porque la microbiota intestinal ya estaba alterada. Por lo tanto, hay que reforzarla para evitar que vuelva a ocurrir.
- Por otro lado, el tratamiento antibiótico que te receten terminará de desequilibrar la microbiota. Por eso, hay que hacer todo lo posible para reconstituirla cuanto antes.
Para ayudarte a recuperar una flora intestinal fuerte, saludable y eficaz, hemos creado el complemento alimenticio Probio+ a partir de 10 cepas de fermentos lácticos naturales. Si lo tomas durante el tratamiento y en las semanas posteriores a los antibióticos, ayuda a preservar la población probiótica de tu intestino, diversificarla y favorecerla para mantener saludable tu sistema digestivo a largo plazo. Es adecuado para una cura intensiva que corrija un desequilibrio importante de la microbiota, en combinación con el tratamiento antibiótico y como programa de mantenimiento para conservar los beneficios de la suplementación a largo plazo.







