Lactobacillus casei

Lactobacillus casei: todo lo que debes saber sobre este probiótico milagroso para la digestión

Lactobacillus casei es uno de los probióticos más estudiados y conocidos. ¡Esto es todo lo que debes saber sobre él!

Lo que debes recordar

  • Lactobacillus casei es una bacteria láctica que desempeña un papel importante en la microbiota intestinal.
  • L. casei se encuentra en diversos alimentos y complementos alimenticios.
  • Esta bacteria tiene efectos beneficiosos para la digestión y las defensas inmunitarias.
  • Numerosos estudios demuestran sus efectos beneficiosos y apuntan a otros beneficios aún poco conocidos.

¿Qué es el Lactobacillus casei?

Lactobacillus casei es una bacteria «buena» de la familia de los lactobacilos que vive de forma natural en nuestro organismo. Es un probiótico que forma parte de la microbiota intestinal. Esto significa que su presencia beneficia nuestra salud. Además, L. casei es una bacteria láctica que se encuentra en diversos productos lácteos. Resiste la acidez y se desarrolla a temperaturas de entre 30°C y 40°C, por lo que es especialmente apreciada para elaborar complementos alimenticios.

Los beneficios del Lactobacillus casei para la digestión

Lactobacillus casei ofrece numerosos beneficios para la digestión. En particular, ayuda a reducir los síntomas relacionados con el síndrome del intestino irritable (SII), que se caracteriza por dolor abdominal y la alternancia de trastornos del tránsito intestinal (diarrea/estreñimiento). Al contribuir al equilibrio de la flora intestinal, L. casei ayuda a reducir la inflamación de las mucosas digestivas. Además, secreta ácido láctico, que dificulta el crecimiento de las bacterias patógenas responsables de los trastornos asociados al SII.

L. casei también contribuye a prevenir y tratar la diarrea, en particular durante un tratamiento con antibióticos. Al ocupar espacio, esta bacteria láctica también impide que se instalen los patógenos que provocan diarrea, ya que no tienen lugar disponible.

Por último, en el ámbito digestivo, este probiótico resulta muy interesante para las personas con intolerancia a la lactosa. Esta intolerancia se debe a una producción insuficiente de lactasa, una enzima necesaria para digerir este azúcar natural de la leche. Provoca hinchazón, dolor abdominal y diarrea tras consumir productos lácteos. Como muchos lactobacilos, L. casei puede producir lactasa, pero también convertir la lactosa en ácido láctico mediante la fermentación, reduciendo los síntomas de la intolerancia a la lactosa.

Lactobacillus casei y sistema inmunitario: reforzar las defensas de forma natural

Además de ser un aliado para la digestión, L. casei también contribuye a reforzar el sistema inmunitario. Al favorecer el equilibrio de la flora digestiva, ayuda a mantener la integridad de la barrera intestinal, impidiendo así que los alérgenos, las bacterias y los virus penetren en el organismo.

Al mismo tiempo, estimula la actividad inmunitaria, en particular la de los macrófagos, que participan en la lucha contra las infecciones, y la de ciertas células que contribuyen a modular las respuestas alérgicas. Por tanto, también es útil para prevenir tanto las enfermedades infecciosas como las alergias.

Sus beneficios para la inmunidad resultan especialmente interesantes para las poblaciones más vulnerables, como las personas mayores. En efecto, el envejecimiento suele estar asociado a un debilitamiento del sistema inmunitario.

Efectos secundarios y contraindicaciones del Lactobacillus casei

Lactobacillus casei es una cepa probiótica segura que apenas presenta efectos secundarios en las personas que respetan las dosis recomendadas. Como cualquier probiótico, puede provocar hinchazón y molestias digestivas pasajeras durante los primeros días de suplementación.

Las personas inmunodeprimidas o que padecen enfermedades gastrointestinales graves deben tener precaución si desean tomar probióticos. En caso de duda, consulta siempre a un profesional de la salud antes de empezar a tomar probióticos. Solo este profesional puede evaluar tu estado de salud y tus antecedentes médicos para aconsejarte la mejor opción.

¿Cómo incorporar el Lactobacillus casei a la alimentación?

Lactobacillus casei es una bacteria láctica presente en muchos alimentos fermentados. Para aprovechar sus beneficios, puedes incluir algunos de ellos en tu alimentación:

  • Yogur
  • Queso fresco batido
  • Kéfir
  • Queso fresco o curado
  • Chucrut
  • Kimchi
  • Kombucha

También puedes optar por un complemento alimenticio a base de probióticos, como nuestra fórmula en cápsulas Probio+. Elige una dosis superior a 1.000 millones de UFC para aprovechar los efectos de los probióticos. Si nunca los has tomado, empieza con una dosis baja y auméntala poco a poco. Esto permitirá que tu sistema digestivo se adapte y reducirá el riesgo de molestias digestivas.

No existe un momento ideal para tomar probióticos. Sin embargo, puede ser conveniente tomarlos durante una comida para favorecer su llegada al intestino. Evita también tomarlos con una bebida o un alimento muy caliente, ya que el calor superior a 45°C puede destruirlos. Para obtener efectos beneficiosos duraderos y perceptibles, tómalos con regularidad. Además, combina distintas cepas para aprovechar su acción sinérgica.

El Lactobacillus casei en la investigación científica: ¿qué dicen los estudios?

Numerosos estudios ya han demostrado los beneficios que aporta el consumo de Lactobacillus casei para la salud digestiva y la inmunidad. Actualmente, las investigaciones en curso exploran nuevas aplicaciones para este probiótico y algunos de sus parientes. Algunos estudios investigan sus efectos en trastornos metabólicos, como la diabetes tipo 2 o la obesidad.

También se estudia el efecto de las bacterias probióticas, como Lactobacillus casei, en la salud mental. Un estudio demostró que las personas con depresión leve o moderada experimentan una mejoría de los síntomas tras tomar suplementos de L. casei. También se investiga el uso de los probióticos en la inmunoterapia contra el cáncer.

Las investigaciones sobre Lactobacillus casei apuntan a prometedoras aplicaciones terapéuticas. Es muy probable que, en el futuro, esta bacteria desempeñe un papel cada vez más importante en la medicina preventiva y terapéutica. Sin embargo, se necesitan más estudios para comprender mejor sus mecanismos de acción.