
Vitamina D y magnesio: ¿qué relación hay?
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De distinta naturaleza, la vitamina D y el magnesio están relacionados y actúan en sinergia en nuestro organismo. ¡Esto es todo lo que debes saber sobre esta potente combinación!
Lo que debes recordar:
- El magnesio ayuda al organismo a absorber y activar la vitamina D, esencial para la salud ósea y la inmunidad.
- La carencia de magnesio puede limitar la eficacia de la vitamina D y, a la inversa, la vitamina D favorece la absorción del magnesio.
- Juntos, el magnesio, la vitamina D y el calcio actúan en sinergia para fortalecer los huesos y los dientes, y regular el calcio en la sangre.
- La vitamina D también contribuye al buen funcionamiento de los sistemas cardiovascular, muscular e inmunitario, mientras que el magnesio favorece la relajación y el sueño.
- Se encuentran en pescados grasos, verduras de hoja verde, frutos secos y legumbres, o en forma de complementos como los de Apyforme.
¿Qué relación hay entre la vitamina D y el magnesio?
El magnesio facilita el aprovechamiento de la vitamina D por el organismo
Tanto el magnesio como la vitamina D desempeñan un papel esencial en el mantenimiento de una buena salud. Son especialmente importantes para la mineralización ósea y la inmunidad. En el organismo, los metabolismos de estos dos nutrientes están relacionados. De hecho, el magnesio favorece la absorción de la vitamina D. Además, es indispensable para convertirla en una forma activa que nuestras células puedan utilizar.
En resumen, una carencia de magnesio puede provocar, a su vez, un déficit de derivados asimilables de la vitamina D, incluso cuando la ingesta o la síntesis son suficientes. Pero también ocurre lo contrario, ya que la vitamina D favorece la absorción intestinal del magnesio.
El trío formado por magnesio, vitamina D y calcio
El magnesio y la vitamina D también están estrechamente relacionados cuando se trata de regular y utilizar el calcio en nuestro organismo. La vitamina D es esencial para la absorción del calcio y su fijación en los huesos y los dientes. Por su parte, el magnesio es necesario para regular el calcio en el cuerpo y contribuye a mantener un equilibrio óptimo entre ambos.
Acciones complementarias para la salud ósea
Tanto el magnesio como la vitamina D son importantes para la salud de los huesos y los dientes. La vitamina D desempeña un papel crucial en la mineralización ósea al participar en el metabolismo del calcio y el fósforo. El magnesio, por su parte, contribuye activamente a la formación y resistencia de los huesos. Por eso, sus acciones son complementarias.
Vitamina D y magnesio, dos nutrientes muy importantes
La importancia de la vitamina D
Consumir vitamina D es fundamental. Es importante, entre otras cosas, para:
- La salud de los huesos y los dientes, cuya mineralización favorece
- La inmunidad: participa en la respuesta inflamatoria y en la producción de anticuerpos
- El sistema cardiovascular: ayuda a regular la presión arterial y las contracciones cardíacas y vasculares
- La función muscular: desempeña un papel en la contracción óptima de los músculos
La vitamina D «en bruto» no puede ser utilizada directamente por nuestras células. Para ello, el hígado debe transformarla en calcidiol y, después, los riñones en calcitriol. El magnesio desempeña un papel importante durante estas conversiones. Una vez transformada, la vitamina D es captada por receptores específicos presentes en las células de los músculos, los huesos y algunos órganos.
La importancia del magnesio
El magnesio también es indispensable para la salud ósea, la función muscular y la prevención de trastornos cardiovasculares. Además, participa en el mantenimiento de un equilibrio nervioso saludable y favorece así la relajación y un sueño de calidad. También contribuye a la activación y al funcionamiento óptimo de las células inmunitarias.
¿Dónde encontrar magnesio y vitamina D?
El magnesio es bastante fácil de encontrar en los alimentos, especialmente en algunas aguas minerales. También está presente en las verduras de hoja verde, las semillas y los frutos secos, las legumbres y los cereales integrales. El chocolate negro y los plátanos también contienen una cantidad interesante. Por su parte, la piel sintetiza vitamina D cuando se expone a los rayos UVB del sol. También está presente en algunos alimentos: pescados grasos (salmón, caballa, arenque), huevos, hígado de bacalao y setas.
También puedes beneficiarte de la sinergia entre la vitamina D y el magnesio tomando complementos alimenticios que contengan ambos nutrientes. Por ejemplo, puedes combinar nuestras fórmulas Magnesio bisglicinato y Vitamina D3 vegetal.







