manque de magnésium

Falta de magnesio: mareos, fatiga, síntomas reveladores

El estrés, los mareos, el cansancio y la falta de magnesio pueden provocar todo tipo de manifestaciones más o menos desagradables. ¿Cómo identificar los signos de un déficit de magnesio? ¿Qué hacer para consumir una mayor cantidad de este mineral? ¡Esto es lo que debes saber!

Lo que hay que recordar

  • El magnesio es indispensable para el funcionamiento del organismo. Contribuye, en particular, a reducir el cansancio y al metabolismo energético normal.
  • También contribuye al funcionamiento muscular normal y al funcionamiento normal del sistema nervioso.
  • La carencia de magnesio puede manifestarse con mareos y cansancio, así como con otros síntomas.
  • Aproximadamente el 75 % de los adultos tiene carencia de magnesio, a menudo debido a una alimentación demasiado pobre en este mineral o a un estilo de vida estresante.
  • Para aumentar el aporte, conviene consumir alimentos ricos en magnesio o tomar un complemento alimenticio que lo contenga. También se recomiendan complementos como el bisglicinato de magnesio para completar el aporte habitual cuando es insuficiente.

Falta de magnesio y mareos o cansancio intenso

El papel del magnesio en nuestro organismo

El magnesio es un metal ligero que sirve de base para numerosas moléculas que nos rodean. También es un nutriente indispensable para mantener nuestra salud. Entre las vitaminas y los minerales, el magnesio es un oligoelemento esencial. Esto significa que, aunque el organismo lo necesita para funcionar, no lo produce de forma natural. Por tanto, hay que obtenerlo a través de la alimentación.

Cuando el aporte nutricional de magnesio es insuficiente, las reacciones enzimáticas en las que participa ya no pueden desarrollarse con normalidad. Y es que el magnesio desempeña un papel importante en una gran cantidad de procesos metabólicos:

  • Contribuye al metabolismo energético normal.
  • Contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso.
  • Contribuye a reducir el cansancio.
  • Contribuye al funcionamiento normal de los músculos y los huesos, en particular a la fijación del calcio en los huesos y los dientes y a la relajación muscular.
  • etc.

Mareos, cansancio y otros síntomas de una carencia de magnesio

Cuando ya no hay suficiente magnesio en las reservas del organismo, pueden aparecer distintos síntomas relacionados con los procesos en los que interviene. Entre los signos típicos, los mareos y el cansancio son indicativos de falta de magnesio en muchos casos. 

Pero también pueden aparecer muchas otras manifestaciones:

  • Espasmos, calambres y contracturas musculares
  • Espasmo del párpado
  • Tensión muscular
  • Insomnio
  • Hormigueo
  • Irritabilidad
  • Ansiedad
  • Estrés
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor de cabeza
  • Taquicardia (aceleración del ritmo cardíaco, palpitaciones)
  • Problemas de concentración

Si presenta varios de estos signos, se recomienda consultar a un profesional de la salud para evaluar su situación.

Aportes alimentarios a menudo insuficientes

Alrededor del 75 % de los adultos, tanto hombres como mujeres, tendrían carencia de magnesio. Por eso es importante asegurarse de que el organismo reciba una cantidad suficiente de este mineral. 

Entre las causas más comunes de esta carencia se encuentran los aportes alimentarios insuficientes. Por eso, es más frecuente en personas que no comen frutas ni verduras, que nunca beben agua mineral o que siguen una dieta restrictiva.

Las referencias nutricionales establecidas por la ANSES en cuanto a la cantidad diaria de magnesio que deben consumir los adultos son las siguientes: 

  • Mujeres de 18 años o más: 300 mg/día
  • Hombres de 18 años o más: 380 mg/día
  • Mujeres embarazadas: 300 mg/día
  • Mujeres en periodo de lactancia: 300 mg/día

Para niños y adolescentes, la ANSES recomienda las siguientes cantidades: 

  • 180 mg/día de 1 a 3 años
  • 210 mg/día de 4 a 6 años
  • 240 mg/día de 7 a 10 años
  • 265 mg/día de 11 a 14 años
  • 295 mg/día en los chicos y 225 mg/día en las chicas de 15 a 17 años

El estrés, un factor que favorece las carencias

Las personas con un estilo de vida que favorece el estrés suelen sufrir falta de magnesio. En efecto, esto lleva al organismo a recurrir a sus reservas de magnesio, al tiempo que favorece su eliminación por la orina. Así puede instaurarse un círculo vicioso, ya que el magnesio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a una función psicológica normal.

¿Cómo confirmar una carencia de magnesio?

Los síntomas por sí solos no permiten confirmar una carencia de magnesio, ya que el cansancio, los calambres, los trastornos del sueño y el nerviosismo pueden tener muchas otras causas. En caso de duda, su médico puede buscar los factores que podrían favorecer un déficit. También puede solicitar análisis de sangre para medir el magnesio.

Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela: solo una pequeña proporción del magnesio del organismo circula por la sangre y una magnesemia normal no descarta necesariamente un aporte insuficiente. Por eso, no se solicita de forma sistemática. 

La evaluación se basa principalmente en el examen clínico. Paralelamente, tomar suplementos de magnesio puede confirmar la hipótesis de un déficit si los síntomas desaparecen a medida que avanza la suplementación. Consultar a un profesional de la salud también permite recibir consejos específicos sobre su estilo de vida y su aporte de vitaminas y minerales.

¿Cómo aumentar el consumo de magnesio?

Para aumentar el aporte de magnesio, empiece por prestar atención a la composición de su plato. En efecto, la alimentación es siempre la primera fuente de vitaminas y minerales que conviene aprovechar. Hay muchos alimentos ricos en magnesio que permiten variar los sabores y mantener una alimentación equilibrada:

  • Aguas ricas en magnesio: Hépar, Contrex, Courmayeur, Rozana, Badoit, Quézac
  • Legumbres: alubias blancas, alubias negras, alubias rojas, lentejas, guisantes partidos, garbanzos, habas
  • Verduras verdes (a menudo, las más oscuras): judías verdes, espinacas, alcachofas
  • Cereales integrales: maíz, trigo, bulgur
  • Frutos oleaginosos: nueces, anacardos, nueces de macadamia, almendras, avellanas, piñones
  • Levadura de cerveza
  • Cacao y chocolate negro
  • Plátanos
  • Aguacates
  • Moluscos y crustáceos: ostras, bígaros, etc.

Aumentar eficazmente el aporte nutricional de magnesio

Completar el aporte alimentario para limitar el riesgo de carencia

Cuando la carencia es importante o los síntomas afectan a la calidad de vida diaria, comer alimentos ricos en magnesio a veces no es suficiente.

El organismo suele retener solo alrededor del 30 % del magnesio consumido durante la digestión. Sin embargo, el organismo necesita al menos 6 mg de magnesio por kilo de peso corporal al día. Para alcanzar este objetivo, puede ser interesante recurrir a un complemento alimenticio a base de magnesio. 

Elegir una forma de magnesio que se asimile bien

Existen distintos tipos de magnesio, y cada fabricante selecciona la forma que considera más adecuada para el suplemento que desea ofrecer: magnesio marino, citrato de magnesio, cloruro de magnesio, carbonato de magnesio (¡y muchos más!).

En Apyforme, hemos elegido el bisglicinato de magnesio, la forma de magnesio con mayor biodisponibilidad, es decir, la que mejor asimila el organismo durante la digestión. A diferencia de otras sales de magnesio, también tiene la ventaja de no provocar trastornos digestivos. 

Nuestras cápsulas vegetales de «Magnesio» ofrecen una buena absorción a través de la mucosa intestinal y garantizan un aporte nutricional óptimo. Puedes encontrarlas en nuestra tienda en línea.

¡La falta de magnesio, los mareos y el cansancio pronto serán cosa del pasado!

Lo que hay que recordar

Una carencia de magnesio puede manifestarse con mareos y fatiga, pero también con calambres y contracturas musculares, hormigueos, un tic en el párpado, tensión muscular, trastornos del sueño o incluso estrés intenso. También es posible sufrir dolores de cabeza, palpitaciones o incluso problemas de concentración. 

Las deficiencias de magnesio son frecuentes debido a una alimentación pobre en alimentos que lo contienen de forma natural. El estrés, el consumo excesivo de alcohol o algunos trastornos digestivos también pueden favorecer la falta de magnesio al reducir su absorción o aumentar su eliminación.

Para evitar una carencia de magnesio, lo ideal es seguir una alimentación equilibrada y apostar por alimentos ricos en magnesio. Entre ellos encontramos las legumbres y las verduras verdes, los cereales integrales, los semillas (nueces, almendras, avellanas), el chocolate negro, los plátanos o la levadura de cerveza. Además, consumir aguas ricas en magnesio también puede ayudar a complementar estos aportes.

Para elegir un complemento alimenticio eficaz, es interesante tener en cuenta su biodisponibilidad y su tolerancia digestiva. El bisglicinato de magnesio es una opción interesante: el organismo lo asimila bien y, además, tiene buena tolerancia digestiva , lo que limita el riesgo de efectos adversos. Sin embargo, si los síntomas relacionados con el déficit no mejoran a pesar de la suplementación, es imprescindible consultar a un médico para evaluar su estado de salud.