La espirulina (Spirulina platensis) es una microalga verdiazul, utilizada desde hace siglos por su excepcional riqueza nutricional, lo que la convierte en uno de los superalimentos más estudiados.
Extremadamente rica en nutrientes, presenta una densidad nutricional notable, con un contenido de proteínas de aproximadamente el 60 al 70 % de su peso seco. Además, estas proteínas de origen vegetal, compatibles con una alimentación vegana o vegetariana, aportan todos los aminoácidos esenciales.
La espirulina también contiene ficocianina, el pigmento que le da su color y que posee un poder antioxidante muy interesante para luchar contra los efectos nocivos de los radicales libres responsables del estrés oxidativo.
También es una excelente fuente de hierro altamente asimilable, un nutriente indispensable para el transporte de oxígeno por todo el organismo, cuya deficiencia puede provocar fatiga crónica.
Además de estos diferentes nutrientes y macronutrientes, es una fuente de diversas vitaminas y minerales, en particular vitaminas del grupo B, magnesio y potasio.