
Todo lo que hay que saber sobre el síndrome del intestino irritable
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El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno benigno, pero doloroso. Resulta muy molesto para quienes lo padecen y afecta considerablemente a su calidad de vida. ¡Esto es todo lo que hay que saber sobre el SII!
Lo que hay que recordar:
- El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno digestivo benigno, pero doloroso, que afecta aproximadamente al 10 % de la población.
- Provoca calambres abdominales, hinchazón, molestias digestivas y alternancia de estreñimiento y diarrea durante varios meses.
- Entre los factores que lo favorecen se encuentran el estrés, el cansancio, una alimentación desequilibrada o una infección digestiva previa.
- Entre sus causas figuran las contracciones intestinales anormales, la hipersensibilidad de la mucosa y un microbiota desequilibrado.
- Para aliviar los síntomas: duerme bien, controla el estrés, sigue una alimentación adecuada y toma probióticos específicos.
¿Cómo reconocer el síndrome del intestino irritable?
¿Qué es el SII?
El síndrome del intestino irritable es una enfermedad intestinal relativamente frecuente que afecta aproximadamente al 10 % de la población. También se conoce como síndrome del colon irritable o colopatía funcional. Es una afección leve, pero los dolores que provoca afectan negativamente al bienestar físico y psicológico y a la calidad de vida en general.
Los síntomas del síndrome del intestino irritable
La colopatía funcional se manifiesta con diversos síntomas:
- Dolor abdominal de leve a intenso, en forma de calambres o espasmos
- Hinchazón de intensidad variable
- Molestias digestivas marcadas
- Trastornos del tránsito intestinal: estreñimiento, diarrea o alternancia de ambos
El diagnóstico del síndrome del intestino irritable solo puede establecerse cuando los síntomas aparecen al menos 1 día a la semana durante los últimos 3 meses. Además, deben haberse presentado durante al menos 6 meses.
Factores que favorecen el desarrollo del síndrome del intestino irritable
El diagnóstico del SII suele establecerse entre los 30 y los 40 años. Es bastante raro que se manifieste en niños o adolescentes. Además, este trastorno afecta mucho más a las mujeres que a los hombres. Asimismo, algunos factores pueden favorecer la aparición de sus síntomas:
- Cansancio
- Periodos de estrés
- Ansiedad
- Alimentación inadecuada (comidas demasiado copiosas, poco equilibradas, etc.)
- Afecciones digestivas como la gastroenteritis
¿Cuáles son las causas del SII?
El funcionamiento del síndrome del intestino irritable sigue sin estar claro y sus causas aún no se comprenden bien. Sin embargo, todas las personas que lo padecen presentan varias anomalías comunes.
Contracciones anormales del intestino delgado y del colon
Las contracciones intestinales son demasiado fuertes, demasiado débiles o, a veces, desordenadas. La velocidad a la que se desplazan los alimentos digeridos provoca entonces que las heces se deshidraten o se hidraten en exceso, lo que puede causar estreñimiento o diarrea.
Mayor sensibilidad de la mucosa intestinal
A las personas con SII les cuesta más tolerar las manifestaciones relacionadas con la digestión, como los gases o los movimientos intestinales. El paso de moléculas proinflamatorias al organismo sería en gran medida la causa de esta hipersensibilidad intestinal.
Alteración de la microbiota intestinal

El colon alberga numerosos microorganismos vivos beneficiosos que forman la flora intestinal (o microbiota). Esta contribuye a facilitar la digestión, proteger la mucosa intestinal y regular el tránsito. En caso de SII, se observan alteraciones en la composición de la microbiota. Esto provoca un aumento de los trastornos digestivos y una alteración del tránsito intestinal. Al volverse más permeable, la pared intestinal deja pasar agentes patógenos que pueden agravar aún más estos síntomas.
¿Cómo tratar el síndrome del intestino irritable?
Por desgracia, no existe un tratamiento definitivo para el síndrome del intestino irritable. Una vez que aparece la colopatía funcional, sus manifestaciones persisten en forma de brotes, intercalados con periodos de calma. Sin embargo, es posible actuar sobre los síntomas y los factores que los favorecen para aliviar el dolor y espaciar los brotes.
En caso de SII, conviene:
- Descansar y dormir lo suficiente
- Adoptar estrategias para controlar el estrés y la ansiedad
- Usar medicamentos antiespasmódicos recetados por un médico
- Tomar complementos alimenticios con probióticos para favorecer la microbiota intestinal
- Seguir una alimentación sana, variada y equilibrada o, de forma puntual, una dieta específica (véase el vídeo)
¡Ahora ya lo sabes todo sobre el síndrome del intestino irritable!







