
Cólicos abdominales: causas, síntomas y tratamientos
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Dolorosos y a menudo indicativos de otro problema, los calambres abdominales pueden tener distintas causas. Descubre sus posibles orígenes, los trastornos que los acompañan y los tratamientos para aliviarlos.
Lo que hay que recordar
- Un calambre abdominal se debe a una contracción involuntaria de los músculos de la pared abdominal. Provoca dolores agudos o crónicos.
- Los calambres abdominales pueden deberse a trastornos digestivos, enfermedades intestinales, trastornos ginecológicos, una infección urinaria o incluso al estrés.
- Existen diferentes formas de aliviarlos: medicamentos antiespasmódicos y analgésicos, aplicación de calor, infusiones, probióticos, cambios en el estilo de vida…
- Consulta obligatoriamente a un médico si tienes dolor intenso y persistente, fiebre, sangre en las heces o la orina, pérdida de peso inexplicable, entre otros síntomas.
¿Qué es un calambre abdominal?
Un calambre abdominal es el resultado de contracciones involuntarias de los músculos del vientre o de los órganos situados en el abdomen.
Provoca dolores de intensidad variable, que pueden ser puntuales (agudos) o crónicos. Estos pueden localizarse en un punto concreto o ser difusos y sentirse en todo el vientre.
Los calambres abdominales pueden ser consecuencia de trastornos pasajeros o de enfermedades crónicas. Además, suelen ir acompañados de otros síntomas que permiten determinar su origen.
Causas frecuentes de los calambres abdominales
Los trastornos digestivos
La causa más frecuente del dolor de barriga suele ser una digestión difícil. Esta puede deberse a la dificultad para digerir ciertos alimentos, a una intolerancia alimentaria o a comidas demasiado copiosas. También puede ser síntoma de una infección provocada por una intoxicación alimentaria o una gastroenteritis. Por último, los trastornos del tránsito intestinal (estreñimiento, diarrea, hinchazón) también pueden causar dolor abdominal.
El síndrome del intestino irritable (SII) y otras enfermedades del sistema digestivo
El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno digestivo benigno, pero especialmente molesto en el día a día. Se caracteriza por dolores abdominales recurrentes que alternan entre fases de diarrea y fases de estreñimiento.
Otras enfermedades crónicas o agudas que afectan a los órganos digestivos también pueden causar dolor, entre otras:
- Enfermedad de Crohn
- Colitis ulcerosa
- Enfermedad celíaca (intolerancia al gluten)
- Diverticulitis
- Apendicitis
- Pancreatitis
- Hepatitis e inflamación de la vesícula biliar
La menstruación y los problemas ginecológicos
En muchas mujeres, la menstruación causa dolor abdominal de intensidad variable. Este puede aparecer unos días antes del inicio de la menstruación (síndrome premenstrual) y persistir durante los primeros días del sangrado. Se debe a las contracciones uterinas que facilitan la expulsión de la sangre menstrual.
Muchas afecciones ginecológicas también pueden provocar dolor de vientre en las mujeres:
- Endometriosis
- Embarazo ectópico
- Aborto espontáneo
- Quistes ováricos
- Fibromas uterinos
- Salpingitis (infección de las trompas de Falopio)
- Abscesos uterinos u ováricos
Los trastornos urinarios
Algunos trastornos urinarios, en particular la cistitis, pueden provocar dolor en la vejiga que se manifiesta como dolor de vientre. Este puede aliviarse o, por el contrario, agravarse al caminar o simplemente moverse.
El estrés y la ansiedad
El estrés, la angustia y la ansiedad suelen provocar espasmos musculares en los intestinos y el abdomen en general. Estos se manifiestan como calambres abdominales, generalmente acompañados de otros trastornos digestivos.
La actividad física intensa
La actividad física intensa, especialmente después de comer o si se practica un deporte de impacto, puede provocar calambres abdominales. Estos pueden ser más fuertes si se realiza la actividad mientras se padecen trastornos que también pueden causar dolor de vientre.
Los síntomas asociados al dolor de vientre
Según su origen, los calambres abdominales pueden ir acompañados de diferentes síntomas:
- Hinchazón que provoca una sensación de tensión en el vientre
- Náuseas y/o vómitos, a menudo relacionados con una intoxicación, una gastroenteritis o un problema que afecta al hígado o la vesícula biliar
- Diarrea generalmente asociada a una infección, una intolerancia alimentaria o al estrés
- Estreñimiento que, al ralentizar el tránsito intestinal, provoca una distensión dolorosa del colon
- Fiebre, signo de una infección digestiva, urinaria o ginecológica
- La presencia de sangre en las heces o en la orina debe motivar una consulta médica urgente
- Ardor al orinar en caso de infección urinaria
- Fatiga que puede acompañar a una infección
- Pérdida de apetito en caso de patologías digestivas
- Pérdida de peso anormal, señal de alerta de ciertas enfermedades crónicas o metabólicas
Tratamientos y remedios para el dolor abdominal
Medicamentos con y sin receta
En caso de dolor abdominal, los analgésicos habituales, como el paracetamol, pueden proporcionar alivio. Por su parte, los antiespasmódicos (como Spasfon) actúan específicamente sobre la causa del dolor, es decir, las contracciones musculares. Los antidiarreicos o, por el contrario, los laxantes pueden ayudar a aliviar la diarrea o el estreñimiento, según el caso.
En caso de patologías específicas, un médico puede recetar analgésicos más potentes que los disponibles sin receta. También se pueden recetar otros medicamentos para tratar patologías crónicas o graves.
Remedios naturales para aliviar el dolor de estómago
Si los dolores tienen un origen digestivo, evitar las comidas copiosas y los alimentos grasos o picantes puede proporcionar alivio. Al mismo tiempo, opta por alimentos fáciles de digerir, como el arroz, las compotas y las proteínas ligeras. Si sufres de estreñimiento, procura también seguir una alimentación rica en fibra para mejorar el tránsito intestinal.
Para favorecer una buena digestión, pero también para eliminar toxinas, es fundamental beber suficiente agua a lo largo del día. También puedes aumentar los beneficios de una hidratación adecuada tomando infusiones buenas para la digestión, para combatir la acidez gástrica, para limpiar el hígado o para aliviar el estreñimiento. Algunas plantas, como la manzanilla o la menta piperita, son especialmente beneficiosas para el sistema digestivo.
La aplicación de calor
Un pequeño remedio de la abuela que suele dar buenos resultados: aplicar una fuente de calor en el vientre ayuda a reducir los calambres abdominales. Puede usar una bolsa de agua caliente o, si no tiene, una botella llena de agua caliente envuelta en un paño. A veces, ponerse una capa más de ropa de abrigo también puede ayudar. El calor tiene la ventaja de relajar los músculos y, por tanto, aliviar las tensiones dolorosas.
La gestión del estrés
Si tiene tendencia a la ansiedad o al estrés, practicar técnicas de relajación puede ayudarle a reducir los calambres abdominales. Pruebe el yoga, la meditación o simplemente trate de relajarse practicando sus aficiones favoritas.
La toma de probióticos y complementos alimenticios
Los probióticos ofrecen muchos beneficios a las personas que sufren dolores abdominales. En particular, contribuyen a reequilibrar el microbiota intestinal, que desempeña un papel crucial en la eficacia de la digestión y la regulación del tránsito intestinal. Por tanto, consumir probióticos en forma de complemento alimenticio (Probio+) puede ayudarle a combatir el dolor de barriga.
¡Pero eso no es todo!
Desde hace tiempo también está demostrada la relación entre la composición de la flora intestinal y el equilibrio emocional. Es lo que se conoce como eje intestino-cerebro. Por eso, puede beneficiarle tomar un complemento alimenticio de probióticos que contenga cepas identificadas como beneficiosas en este sentido, como Probio+ Zen, por ejemplo.
Por último, para las mujeres también existen fórmulas dirigidas específicamente a la flora íntima. Es el caso de nuestro complemento alimenticio Probio+ Íntima. Y para quienes sufren molestias cuando se acerca la menstruación, nuestra fórmula Confort Menstrual está especialmente diseñada para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual (SPM).
¿Cuándo consultar a un médico si tiene dolor de barriga?
Se recomienda consultar a un profesional de la salud si los calambres abdominales son constantes, duran varios días o no remiten con las medidas que aplica para aliviarlos. Es urgente hacerlo:
- Si los dolores son especialmente intensos, repentinos o se intensifican bruscamente.
- Si van acompañados de síntomas graves: fiebre, escalofríos, hemorragias digestivas o ginecológicas (fuera de la menstruación), vómitos repetidos.
- Si tiene el vientre especialmente hinchado y no expulsa heces ni gases (signos de obstrucción intestinal).
- Si el dolor se localiza en el lado derecho y empeora al levantar la pierna derecha (signos de apendicitis).
- Si el dolor se irradia al hombro o a la espalda, lo que puede sugerir una úlcera gastroduodenal o un embarazo ectópico.
- Si nota una pérdida de peso inexplicable, un cansancio anormal o una palidez inusual.
La prevención de los calambres abdominales
Para prevenir en la medida de lo posible los calambres abdominales de origen digestivo, procure llevar una alimentación equilibrada. Al mismo tiempo, adopte buenos hábitos en el día a día:
- Tómese su tiempo para comer y masticar los alimentos para facilitar su digestión.
- Evite las comidas demasiado abundantes, ricas en grasas, azúcares refinados y alimentos picantes.
- Priorice los alimentos ricos en fibra para prevenir el estreñimiento.
- Beba entre 1,5 y 2 litros de agua al día.
- Limite el consumo de alcohol, cafeína y bebidas gaseosas, que irritan el sistema digestivo.
- No se salte ninguna comida.
- Evite comer tarde por la noche o tumbarse justo después de comer.
- Identifique y elimine los alimentos que puedan desencadenar trastornos digestivos.
Al mismo tiempo, procure evitar la ingestión de microorganismos patógenos que puedan causar trastornos. Para ello, lávese siempre las manos antes de comer y evite llevárselas a la boca durante el día. Lave minuciosamente las frutas y verduras antes de consumirlas. Por último, procure conservar los alimentos en las mejores condiciones posibles y cocinarlos lo suficiente para facilitar su digestión.
Por último, practique regularmente una actividad física moderada. Facilita la digestión y el tránsito intestinal, siempre que no se realice justo después de comer ni de forma demasiado intensa. También puede ser útil para controlar el estrés si es una persona sensible a él. En ese sentido, procure relajarse siempre que pueda y evitar las situaciones que le provoquen ansiedad.
Ahora ya sabe lo esencial sobre los calambres abdominales y las distintas formas de aliviarlos y prevenirlos en el día a día.







