Sécheresse vaginale

Comprender la sequedad vaginal: causas, síntomas y soluciones eficaces

La sequedad vaginal afecta a muchas mujeres en distintos momentos de su vida. Comprender sus causas y soluciones es esencial para mejorar el bienestar íntimo y prevenir complicaciones.

Lo que hay que recordar:

  • La sequedad vaginal se debe a una falta de lubricación natural de origen hormonal o causada por el estrés, un tratamiento farmacológico o una higiene inadecuada.
  • Se manifiesta con ardor, picazón y dolor durante las relaciones sexuales.
  • Si no se trata, puede provocar dolor persistente, afectar la vida sexual y aumentar el riesgo de infecciones vaginales y urinarias.
  • Puede tratarse con cuidados locales y/o medicamentos. Adaptar el estilo de vida sigue siendo clave para prevenir su reaparición.

¿Qué es la sequedad vaginal?

La sequedad vaginal es un problema frecuente que se caracteriza por una disminución o incluso la ausencia de lubricación natural de la vagina. Puede causar molestias, irritación íntima y dolor durante las relaciones sexuales. Aproximadamente una de cada seis mujeres sufre este problema en algún momento de su vida.

Las principales causas de la sequedad vaginal

La sequedad vaginal, a veces llamada atrofia vaginal, suele ser el resultado de un desequilibrio hormonal. Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • La menopausia, que va acompañada de una disminución de la producción de estrógenos
  • El embarazo y la lactancia, que afectan los niveles hormonales en la sangre
  • Una intervención quirúrgica que haya afectado a los ovarios
  • El uso de anticonceptivos hormonales (píldora anticonceptiva, DIU hormonal) o de cualquier otro tratamiento a base de hormonas naturales o sintéticas

Por otro lado, algunos medicamentos, como los antidepresivos, antihistamínicos, antibióticos y tratamientos contra el cáncer, pueden provocar sequedad vaginal. Lo mismo ocurre con el estrés y la ansiedad, que también afectan la esfera íntima.

Por último, una higiene íntima inadecuada puede alterar la flora vaginal y causar sequedad vulvovaginal. Este es, por ejemplo, el caso de quienes utilizan productos agresivos o antisépticos para su higiene, se hacen duchas vaginales o se lavan los genitales varias veces al día sin una razón concreta.

Síntomas asociados a la sequedad vaginal

La sequedad vaginal provoca distintos síntomas cuya intensidad puede variar según la persona y la gravedad del problema. Los más frecuentes son:

  • Sensación de ardor o irritación en la vulva y la entrada de la vagina
  • Picazón persistente acompañada de irritación, hormigueo y ganas de rascarse
  • Hinchazón de la mucosa íntima cuando la inflamación (o el rascado) es intensa
  • Dolor durante las relaciones sexuales con penetración (dispareunia) debido a la falta de lubricación
  • Ganas frecuentes de orinar o sensación de ardor al hacerlo cuando la uretra también está inflamada
  • Infecciones vaginales recurrentes si la microbiota íntima está muy alterada

Posibles consecuencias de la sequedad vaginal sin tratar

La sequedad vaginal sin tratar puede tener diversas consecuencias físicas y psicológicas. Además de causar muchas molestias, puede afectar considerablemente la calidad de la vida sexual al provocar dolor durante las relaciones. Sin una lubricación adecuada, las relaciones sexuales pueden dejar de ser placenteras para ambos miembros de la pareja. Esto puede afectar mucho al deseo sexual.

Además, la falta de lubricación debilita la mucosa vaginal. Al sufrir microrlesiones, esta deja la vagina más vulnerable a infecciones, como la vaginosis bacteriana o la infección por Candida albicans. La sequedad íntima también puede afectar a los tejidos cercanos, como la uretra, y aumentar el riesgo de irritación e infecciones urinarias.

El dolor y las molestias íntimas, que a menudo resultan muy agobiantes para quienes las sufren, pueden provocar ansiedad relacionada con las relaciones sexuales y una disminución de la autoestima. Además, cuando la inflamación es especialmente intensa, la picazón y la irritación constantes también pueden afectar la calidad del sueño.

Soluciones y tratamientos para la sequedad vaginal

Existen distintas opciones para tratar la sequedad íntima, que pueden combinarse si así lo recomienda un profesional de la salud:

  • Aplicación de hidratantes vaginales con una frecuencia que varía según el producto elegido
  • Tratamientos hormonales de uso local (crema, óvulo o comprimido para introducir en la vagina) o sistémico (medicamentos orales con receta médica)
  • Uso de complementos alimenticios naturales a base de fitoestrógenos (soja, trébol rojo, por ejemplo) o de probióticos específicos para reequilibrar la flora íntima
  • Reparación de los tejidos vaginales con láser si los demás tratamientos no dan resultado
  • Uso de geles lubricantes, formulados sin perfume ni sustancias agresivas, para facilitar las relaciones sexuales

Además de estas opciones terapéuticas, es necesario adaptar el estilo de vida para prevenir y evitar la sequedad vaginal.

Prevención y consejos para evitar la sequedad vaginal

En primer lugar, es fundamental adoptar hábitos que ayuden a preservar el equilibrio de la microbiota íntima. Para ello, hay que evitar todo aquello que destruya los probióticos y también la acumulación de humedad en la entrepierna. Por lo tanto:

  • Adopta una higiene íntima suave y evita los productos perfumados, agresivos o antisépticos que perjudican las bacterias beneficiosas de la flora íntima.
  • Usa ropa interior transpirable de algodón.
  • Evita llevar ropa demasiado ajustada o de materiales sintéticos.
  • Limita el consumo de tabaco y alcohol, que perjudican la microbiota y pueden influir en la lubricación íntima.
  • Consume productos lácteos y fermentados ricos en probióticos (yogur, queso, chucrut, kimchi, miso, etc.)
  • Toma un complemento alimenticio con probióticos formulado específicamente para la esfera íntima, como Probio+ Intima.

Además de estos consejos, si tienes pareja, es importante mantener una vida sexual regular para favorecer la lubricación natural. Beber suficiente agua a diario también ayuda a mantener hidratadas las mucosas.

¿Cuándo consultar a un profesional de la salud?

Se recomienda consultar a tu médico de cabecera o ginecólogo si la sequedad vaginal dura varias semanas a pesar de haber adaptado tus hábitos. Algunos síntomas también deben llevarte a consultar de inmediato a un profesional de la salud: dolor intenso, sangrado anormal e infecciones recurrentes. Pueden ser señal de problemas de salud más graves. Si tienes problemas urinarios, coméntaselo también a tu médico para evitar que la infección llegue a los riñones.

Al comprender las causas y las soluciones para la sequedad vaginal, podrás mejorar tu bienestar íntimo y recuperar una mejor calidad de vida.