
Todo lo que hay que saber sobre la vaginosis bacteriana
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La salud femenina puede verse afectada por infecciones muy específicas que solo afectan a las mujeres. Entre ellas, la vaginosis bacteriana es una de las más frecuentes, pero a menudo se comprende e identifica mal. ¿Quieres saberlo todo sobre esta afección? ¡Te lo contamos!
Lo que debes recordar:
- La vaginosis bacteriana se debe a un desequilibrio de la microbiota vaginal que favorece la proliferación de bacterias patógenas como Gardnerella vaginalis.
- Entre los factores desencadenantes se encuentran las variaciones hormonales, una higiene inadecuada, las relaciones sexuales frecuentes o la toma reciente de antibióticos.
- Los principales síntomas son flujo blanquecino, olor a pescado, picor y, a veces, ardor al orinar.
- El tratamiento se basa en antibióticos como el metronidazol, junto con una higiene íntima suave y adecuada.
- Tomar probióticos ayuda a restaurar la flora vaginal, reforzar las defensas naturales y prevenir las recaídas.
¿Qué es la vaginosis bacteriana?
La vaginosis bacteriana es una infección de la vagina y, en general, de la zona íntima femenina. Causada por bacterias patógenas, aparece cuando se produce un desequilibrio de la flora vaginal o microbiota. En condiciones normales, la vagina contiene principalmente «bacterias buenas» y algunas «bacterias malas» que se mantienen en minoría. Sin embargo, si por algún motivo se rompe este equilibrio saludable, los microbios que causan enfermedades pueden proliferar y provocar una infección.
Este desequilibrio puede deberse a diversos factores, entre ellos:
- Alteraciones hormonales, especialmente durante la menstruación
- Una higiene íntima inadecuada (insuficiente o excesiva)
- El uso de productos irritantes, agresivos o inadecuados para la zona íntima
- Una actividad sexual muy frecuente o con varias parejas
- La toma reciente de antibióticos
Los gérmenes que con mayor frecuencia causan vaginosis bacteriana son Gardnerella vaginalis y Peptostreptococcus, presentes de forma natural en la flora vaginal.
¿Cuáles son los síntomas de la vaginosis bacteriana?
En algunas mujeres, la vaginosis bacteriana puede tardar en producir síntomas, lo que a veces retrasa el diagnóstico. Sin embargo, cuando se manifiesta, los signos que indican su presencia incluyen:
- Flujo vaginal transparente, blanquecino o incluso incoloro
- Un olor desagradable, a menudo descrito como parecido al del pescado podrido
- Picor o irritación en la vulva, la vagina e incluso el perineo
- Dolor durante las relaciones sexuales
- Ardor o dolor al orinar
A tener en cuenta:
Aunque estos síntomas pueden sugerir vaginosis bacteriana, también pueden estar asociados a otros tipos de afecciones ginecológicas. Por eso, es imprescindible consultar a un médico o ginecólogo para obtener un diagnóstico preciso. Evita automedicarte, ya que los productos inadecuados podrían perjudicar tu recuperación.
¿Cómo tratar la vaginosis bacteriana?
El enfoque médico
Para tratar la vaginosis bacteriana, tu médico te recetará antibióticos capaces de combatir los gérmenes responsables. Estos pueden identificarse a partir de una muestra del flujo vaginal. A menudo, se utiliza metronidazol o clindamicina. Este tratamiento debe acompañarse de una higiene íntima rigurosa y de un estilo de vida que favorezca la recuperación de la microbiota íntima.
Restaurar la microbiota íntima con probióticos
Para favorecer una recuperación más rápida y evitar una reinfección al finalizar el tratamiento, es importante reequilibrar la flora vaginal. Los complementos alimenticios con probióticos, como nuestra fórmula Probio+ Intima, pueden ayudar a aumentar los niveles de «bacterias buenas» de la microbiota íntima y a mantener las defensas naturales de la vagina, así como su pH ácido. De este modo, la zona vaginal volverá a estar protegida y podrá hacer frente con mayor eficacia a los intentos de contaminación por gérmenes patógenos.
¿Sabías que…?
El equilibrio de la microbiota intestinal influye directamente en el de la microbiota vaginal. Por eso, también es importante cuidarla aportándole probióticos y prebióticos.
Cuidar la microbiota a diario
Para prevenir las recaídas de vaginosis bacteriana, es fundamental adoptar hábitos que respeten la microbiota vaginal:
- Evita las duchas vaginales innecesarias y demasiado agresivas para los probióticos naturales de la vagina.
- Evita los productos irritantes, perfumados o antisépticos para la higiene íntima.
- Utiliza un lubricante a base de agua durante las relaciones sexuales si es necesario.
- Lava la zona íntima una vez al día o después de las relaciones sexuales, pero no más, para no «arrasar» las mucosas íntimas.
- Usa ropa interior de algodón para permitir que las mucosas íntimas respiren.
- Limita el uso de tampones y compresas higiénicas, si es posible.
¡Ya conoces lo esencial sobre la vaginosis bacteriana!







