odeurs vaginales

Todo lo que hay que saber sobre los olores vaginales

La vagina es un órgano complejo que posee su propio equilibrio microbiano. Por lo general, desprende un olor particular, más bien suave y discreto. Sin embargo, a veces ese olor cambia y puede volverse desagradable. Es muy importante prestar atención a este tipo de cambios, ya que pueden indicar problemas de salud de mayor o menor gravedad en las mujeres. Hablemos de la microbiota íntima femenina y de cómo evitar los olores vaginales anormales.

Lo que debes recordar:

  • En las mujeres, la vagina desprende de forma natural un ligero olor ácido debido a la actividad de los lactobacilos, que mantienen el pH protector de la flora íntima.
  • Las secreciones vaginales, el sudor y las variaciones hormonales también influyen en el olor, sin que necesariamente indiquen un problema de salud.
  • Un olor inusual o persistente puede indicar una infección bacteriana o fúngica (candidiasis), una ITS o un desequilibrio de la microbiota.
  • La higiene excesiva, el estrés o dejarse un tampón puesto también pueden alterar la flora vaginal y provocar mal olor.
  • Para preservar el equilibrio íntimo, mantén una higiene suave, usa ropa transpirable de algodón, come de forma saludable y toma probióticos adecuados.

¿Por qué tiene olor la vagina?

Por la actividad de la microbiota vaginal

Al igual que otras zonas del cuerpo humano, la vulva y la vagina están pobladas por multitud de bacterias beneficiosas de la familia de los lactobacilos. Estas representan el 90 % de la flora vaginal y producen ácido láctico, que ayuda a mantener el pH ácido de la zona genital. Este fenómeno ayuda a prevenir la proliferación de bacterias, virus y levaduras que causan enfermedades. Así, la actividad de estos lactobacilos, que quizá también conoces como probióticos, explica el ligero olor ácido de las partes íntimas.

El impacto de las distintas secreciones

Al mismo tiempo, las células vaginales secretan una biopelícula que protege las mucosas íntimas frente a las agresiones, las irritaciones, los picores y la sequedad. Por su parte, el cuello del útero también secreta mucosidad, cuya consistencia varía en función del momento del ciclo menstrual. Estas variaciones influyen en el olor general de la zona íntima. Además, a estas distintas secreciones se suma el sudor, que también influye en el olor vaginal.

La influencia de la alimentación y de ciertos hábitos

Algunos alimentos pueden modificar el olor corporal, incluido el de la vagina. Es el caso, por ejemplo, del ajo, los espárragos o el pescado. El tabaco también puede repercutir en el olor de la zona genital. Sin embargo, los cambios suelen ser leves y, por lo general, no resultan desagradables, siempre que no haya un desequilibrio de la microbiota.

Las causas del mal olor vaginal

La importancia de conocer tus propios olores corporales

Tener un olor vaginal fuerte no significa necesariamente que haya un problema. Algunas personas simplemente tienen un olor más intenso que otras, sin que sea algo patológico. Y esto es válido para todo el cuerpo humano, tanto en mujeres como en hombres.

En realidad, lo que debes observar son los cambios en tus olores corporales. Si el olor de tu zona íntima cambia de repente o ya no se parece en nada al de hace apenas unas semanas, probablemente haya algún problema. En ese caso, es imprescindible consultar con tu médico de cabecera o ginecólogo para evaluar tu situación e identificar una posible infección.

Las distintas causas de un olor vaginal desagradable

Entre las posibles causas del mal olor vaginal, se encuentran:

  • Las infecciones bacterianas, o vaginosis bacteriana, cuyo olor recuerda al del pescado podrido (ver vídeo) y que se asocian a distintos síntomas, como un flujo de color anormal (verdoso, amarronado, etc.)
  • Las infecciones fúngicas, o candidiasis, que por lo general son inodoras, pero a veces pueden tener un olor «dulce» y se asocian a un flujo blanquecino y a picores
  • Las infecciones de transmisión sexual (ITS) : tricomoniasis, gonorrea, clamidia, que causan distintos síntomas de malestar
  • En casos poco frecuentes, el cáncer de útero o de endometrio
  • Una higiene deficiente o, por el contrario, excesiva, que altera el equilibrio de la microbiota y favorece la proliferación de microorganismos patógenos, especialmente durante la menstruación o después de mantener relaciones sexuales sin protección
  • Factores que influyen en la composición de la microbiota vaginal: estrés, alteraciones hormonales (menstruación, embarazo, menopausia…), toma de antibióticos para tratar una infección bacteriana, etc.
  • Dejarse un tampón o una copa menstrual al final de la menstruación (por desgracia, puede ocurrir)

¿Cómo eliminar los olores vaginales anormales?

Si notas un cambio en tu olor vaginal, es esencial consultar con un médico o ginecólogo para obtener un diagnóstico y recibir el tratamiento adecuado.

Al mismo tiempo, es importante hacer todo lo posible para preservar el equilibrio de la microbiota íntima:

  • Adopta hábitos de higiene adecuados: lava solo la vulva, no el interior de la vagina, con agua y, si quieres, con un producto de higiene íntima. Evita las duchas vaginales y los productos agresivos o perfumados que irritan las mucosas íntimas.
  • Evita la acumulación de humedad en la entrepierna: usa ropa interior transpirable de algodón para reducir el sudor y la humedad.
  • Sigue una alimentación equilibrada que no perjudique la microbiota vaginal y procura mantener una hidratación adecuada.
  • Toma un suplemento probiótico específico para la salud íntima para preservar o restablecer el equilibrio de la flora íntima, especialmente después de tomar antibióticos.

¡Ahora ya sabes lo esencial sobre los olores vaginales!

Lo que hay que recordar

La vagina tiene naturalmente un olor suave, generalmente algo ácido, relacionado, entre otras cosas, con la actividad de los lactobacilos que componen mayoritariamente el microbiota vaginal. Estas bacterias beneficiosas producen ácido láctico y contribuyen a mantener un pH ácido que protege la vagina frente a los microorganismos patógenos. Las secreciones vaginales y cervicales, la transpiración o las variaciones del ciclo menstrual también pueden modificar ligeramente este olor.

Un olor vaginal más intenso no es necesariamente anormal. Además, es difícil definir un olor normal, ya que puede variar de una mujer a otra y a lo largo del ciclo. Lo que debe llamar la atención es, sobre todo, un cambio inusual, repentino o persistente con respecto a su olor habitual . Se recomienda consultar a un médico, un ginecólogo u otro profesional de la salud cuando este cambio va acompañado de síntomas de malestar (flujo inusual, picor, irritación…).

Un mal olor vaginal puede estar relacionado, entre otras causas, con una vaginosis bacteriana, con algunas infecciones de transmisión sexual o, con menor frecuencia, con una infección por hongos o un cáncer. Un desequilibrio de la microbiota provocado por una higiene inadecuada, cambios hormonales, el estrés o la toma de antibióticos también puede alterar los olores íntimos.

En caso de olor vaginal anormal, el primer paso consiste en consultar a un profesional de la salud para identificar la causa y, si es necesario, recibir un tratamiento adecuado. Para preservar el equilibrio de la flora íntima, lava únicamente la vulva con agua y, si lo deseas, con un producto suave, sobre todo en caso de sudoración excesiva o después de las relaciones sexuales. El uso de probióticos adaptados a la zona íntima también puede contribuir a preservar o restablecer el equilibrio de la microbiota vaginal.