
¿Es normal tener flujo blanco cuando se tiene una infección por hongos?
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Es probable que hayas tenido flujo vaginal a lo largo de tu vida adulta. Pero ¿es normal tener flujo blanco cuando se tiene candidiasis? ¿En qué se diferencia de otras secreciones vaginales? ¿Qué puedes hacer para eliminarlo? Sigue leyendo, ¡te lo contamos todo!
Lo que debes recordar:
- El flujo blanco puede ser normal o deberse a una candidiasis vaginal causada por Candida albicans. Esta hace que las secreciones sean más abundantes y espesas, y que a veces tengan un aspecto similar al de la leche cortada.
- El flujo vaginal normal varía en textura, color y olor según el ciclo hormonal. Algunos cambios, como un aumento antes de la menstruación, son habituales.
- Un flujo anormal (de olor fuerte y color verde, amarillo o gris) puede indicar una infección bacteriana o una ITS.
- El principal signo de una candidiasis es la presencia de picor intenso y persistente, a menudo acompañado de escozor al orinar o durante las relaciones sexuales, además del flujo blanco.
- El tratamiento antifúngico habitual elimina la candidiasis, pero tomar probióticos ayuda a restablecer la flora vaginal y a prevenir las recaídas.
Flujo blanco y candidiasis vaginal
¿Tienes flujo blanco y te preguntas si se trata de una candidiasis vaginal? Las secreciones vaginales blanquecinas pueden ser, efectivamente, un signo de la infección por hongos causada por Candida albicans.
Este hongo microscópico altera considerablemente el equilibrio de tu microbiota genital y provoca un aumento del flujo vaginal habitual. Este se vuelve mucho más abundante y espeso. A menudo se compara su aspecto con el de la leche cortada.
En algunos casos, la actividad de Candida albicans también puede manifestarse con la formación de filamentos blanquecinos en la superficie de las mucosas. Sin embargo, no todo flujo blanco indica necesariamente la presencia de esta levadura.
Lo que debes saber sobre el flujo vaginal en general
Existen varios tipos de secreciones vaginales. Su color, aspecto y olor pueden dar valiosas indicaciones sobre la salud de tu microbiota vaginal y tu equilibrio hormonal. En condiciones normales, sirven para limpiar la vagina, preservar su hidratación natural y mantener la eficacia de la flora íntima.
Flujo blanco sin candidiasis
El flujo blanco, denominado genéricamente leucorrea, no siempre es señal de candidiasis. Puedes encontrarlo en la ropa interior aunque Candida albicans no esté haciendo de las suyas.
Si es fluido y tiene poco olor, lo más probable es que se produzca bajo la influencia de los estrógenos. Las mujeres pueden tener flujo blanco no patológico desde la pubertad hasta la menopausia.
Antes de la menstruación, estas secreciones pueden espesarse, aumentar o adquirir un tono ligeramente amarillento. Es completamente normal. En cambio, si notas un cambio repentino en su aspecto fuera de ese periodo, probablemente haya algún problema.
Si el flujo es más abundante, espeso o blanco y va acompañado de otros síntomas típicos, puede ser señal de candidiasis. Pero si tiene olor a pescado o un olor muy ácido, es muy probable que una bacteria haya infectado la zona íntima.
Otros tipos de flujo vaginal
El flujo transparente y ligeramente viscoso también es completamente normal y procede del cuello uterino. Se trata del famoso moco cervical, que favorece el desplazamiento de los espermatozoides cuando tienes relaciones sexuales durante la ovulación. Por eso es importante si deseas tener hijos.
Si tienes flujo marrón, por lo general se debe a una pequeña pérdida de sangre más o menos antigua que se ha oscurecido con el tiempo. El flujo rosado, por su parte, corresponde a sangre fresca mezclada con el flujo blanco habitual. Si estas pérdidas se repiten, es mejor consultar con tu médico o ginecólogo.
El flujo grisáceo o verdoso es señal de una infección bacteriana y a menudo indica una infección por clamidia o tricomonas, causantes de una infección de transmisión sexual (ITS).
Otros signos de una candidiasis
Lo que prácticamente permite identificar con seguridad la candidiasis no es tanto el flujo blanco, que, como hemos visto, puede deberse a muchos factores, sino los síntomas que lo acompañan. Cuando tienes candidiasis, casi inevitablemente sufres picor. Pero cuidado: no se trata de un picor leve que desaparece en cuanto te rascas. No, en este caso es casi permanente e incluso puede despertarte por la noche.
Además, puedes sentir escozor al orinar o durante las relaciones sexuales, e incluso dolor. Si tienes flujo blanco y uno o varios de estos síntomas, es muy probable que tengas candidiasis y debas tratarla.
¿Cómo eliminar el flujo blanco causado por una candidiasis?
El tratamiento habitual contra la candidiasis permite aliviar los síntomas que provoca. Por supuesto, el flujo blanco fisiológico y, por tanto, normal no desaparecerá. Para complementar la acción del óvulo antifúngico o de la crema antimicótica que se suelen utilizar en estos casos, puedes enriquecer tu alimentación con probióticos, que ayudan a reforzar la eficacia de la microbiota vaginal y a impedir que vuelva a proliferar Candida albicans.
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