
¿Cómo evitar que reaparezca una infección por hongos?
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¿Cuida su higiene íntima? ¿Ha seguido el tratamiento antifúngico recomendado por los profesionales sanitarios? En resumen, hace todo lo posible por cuidar su intimidad, pero la micosis siempre vuelve. ¿Cómo puede poner fin a este círculo vicioso? ¿Existe una solución natural? ¡Le contamos todo sobre los hábitos que conviene adoptar en caso de micosis recurrentes!
Lo que hay que recordar:
- Las micosis recurrentes se deben a la proliferación del hongo Candida albicans, favorecida por un desequilibrio de la microbiota íntima.
- Los lactobacilos, protectores naturales de la flora vaginal, pueden debilitarse por el estrés, los antibióticos o una higiene inadecuada.
- Los tratamientos antifúngicos locales eliminan el hongo, pero no restablecen el equilibrio bacteriano, lo que explica la reaparición de la micosis.
- Para prevenir que vuelva, hay que mantener una higiene suave, evitar los productos agresivos y elegir ropa transpirable.
- Un tratamiento con probióticos como Probio+ Intima ayuda a restaurar la flora vaginal y a detener de forma duradera las micosis recurrentes.
Cuando vuelve la micosis…
¿De dónde viene la micosis íntima?
Conoce la micosis íntima, una afección que provoca ardor y picor en la vulva y la vagina, además de un flujo blanco y espeso. Pero ¿sabe cuál es su causa? Aunque provoca molestias muy desagradables, el responsable de la micosis es microscópico. Se trata de una levadura (un hongo) llamada Candida albicans. O, al menos, esta subespecie en particular es la causante de alrededor del 80 % de las micosis en las mujeres.
En condiciones normales, este hongo está presente en cantidades muy pequeñas en la flora íntima. Pero, a veces, se dan todas las condiciones para que prolifere y entonces empieza a multiplicarse por cientos de miles. ¿Qué hace que se descontrole así? La respuesta es sencilla: un desequilibrio de la microbiota genital.
Las causas profundas de la micosis genital
Las mucosas vulvares y vaginales están protegidas prácticamente desde el nacimiento por bacterias beneficiosas de la familia de los lactobacilos. Se trata de fermentos lácticos, también llamados probióticos. Cada día ponen en marcha diversos mecanismos que impiden que los microbios, hongos y parásitos se instalen de forma duradera en la zona íntima.
Pero a veces no son lo bastante potentes o numerosas para cumplir esta importante función. Es entonces cuando Candida albicans puede invadir la vulva y la vagina. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando se toman antibióticos, durante la menstruación, si se está estresada o en caso de una higiene íntima inadecuada. En realidad, hay muchos factores que pueden provocar un desequilibrio de la microbiota y, por tanto, el desarrollo de una micosis.
¿Por qué tengo micosis recurrentes?
Cuando se diagnostica una micosis, tratarla no es complicado. La estrategia para eliminar Candida albicans consiste en utilizar sustancias antifúngicas de forma local, directamente sobre las mucosas infectadas. Para ello, su médico o farmacéutico le recomendará introducir un óvulo o una cápsula antimicótica en la vagina y aplicar una crema contra las levaduras en la vulva. Esto suele bastar para curar la micosis.
Pero entonces, ¿por qué vuelve a sufrir molestias íntimas unos días o semanas después, a pesar de haberse tratado con cuidado? Pues bien, aunque el tratamiento tradicional de la micosis es muy eficaz a corto plazo, no trata el problema desde la raíz.
¿Lo recuerda? La verdadera causa de la infección es un desequilibrio de la flora vaginal. Y erradicar C. albicans no restablece necesariamente su equilibrio ni la diversidad de las cepas que la componen. Ya lo ha entendido: para resolver definitivamente sus problemas de micosis recurrentes, ¡hay que actuar sobre este aspecto!
¿Cómo prevenir que vuelva la micosis?
Aunque le dé la impresión de que no logra librarse de ellas, las micosis recurrentes pueden controlarse y detenerse definitivamente con relativa facilidad. Para ello, conviene adoptar unos hábitos de vida sencillos, pero rigurosos, que permitan mantener una microbiota íntima sana y evitar los factores que favorecen el desarrollo de Candida albicans.
En primer lugar, la lucha contra los hongos se libra en el terreno, es decir, en las mucosas íntimas. Por supuesto, deben mantenerse limpias, pero hay que tratarlas con suavidad para no destruir los probióticos que las protegen. Por tanto, la higiene íntima debe ser diaria, pero ni excesiva (¡una vez al día es suficiente!) ni agresiva (nada de productos abrasivos). Utilice simplemente agua o un gel limpiador ginecológico y nunca antisépticos, salvo por prescripción médica. Evite también la ropa demasiado ajustada, la ropa interior de materiales sintéticos y los productos de higiene menstrual que resecan durante la regla.
Estas precauciones ayudarán a proteger la flora íntima, pero no bastan para restablecer su equilibrio si los lactobacilos han desaparecido. Para conseguirlo, habrá que aportarle probióticos a través de la alimentación. Para recuperar su eficacia con mayor rapidez, es preferible recurrir a un complemento alimenticio.
Nuestra fórmula probiótica Probio+ Intima está diseñada con este fin. Le aporta 4 cepas de lactobacilos presentes habitualmente en su microbiota, incluida la más abundante: Lactobacillus crispatus. Es ideal para ayudarle a aliviar las molestias íntimas causadas por la candidiasis y poner fin a las micosis recurrentes que le amargan la vida.







