
Probióticos e intestino irritable: ¿qué cepas elegir?
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El síndrome del intestino irritable (SII), o síndrome del colon irritable (SCI), es una afección digestiva frecuente que representa prácticamente la mitad de las consultas a un gastroenterólogo. Los probióticos son conocidos por sus efectos beneficiosos para tratar numerosos trastornos digestivos. Varios ensayos clínicos han confirmado la eficacia de ciertas cepas probióticas para el intestino irritable.
Lo que hay que recordar:
- El síndrome del intestino irritable (SII) provoca dolor, calambres y trastornos del tránsito intestinal (diarrea, estreñimiento).
- Este trastorno benigno afecta sobre todo a las mujeres. Puede ser temporal, alternar entre fases activas y remisiones, o persistir toda la vida.
- Se sospecha que una alteración de la flora intestinal está implicada en su aparición.
- Tomar probióticos es una opción para reducir los síntomas. Cepas como Lactobacillus Rhamnosus GG y Bifidobacterium Infantis parecen especialmente interesantes para este fin.
¿Qué es el síndrome del intestino irritable?
También conocido como colopatía funcional, el síndrome del intestino irritable se caracteriza por síntomas que alteran la calidad de vida de quienes lo padecen:
- Alteración del tránsito intestinal
- Sensación de malestar
- Calambres abdominales dolorosos
Este síndrome benigno, pero incapacitante, afecta principalmente a las mujeres. Puede ser pasajero y durar solo unas semanas. También puede manifestarse como una alternancia entre fases activas y periodos de remisión, o bien persistir toda la vida. A diferencia de la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, no hay inflamación de la mucosa intestinal ni complicaciones graves.
Según el caso, el SII puede manifestarse de tres formas distintas:
- Dolor abdominal + diarrea: el paso de los alimentos por el tubo digestivo es más rápido de lo normal. El intestino no tiene tiempo de absorber el agua de los alimentos, lo que provoca la evacuación de heces líquidas.
- Dolor abdominal + estreñimiento : el paso de los alimentos por el sistema digestivo se ralentiza. Esto provoca la deshidratación de los alimentos y, después, de las heces, lo que causa estreñimiento.
- Síndrome con dolor + diarrea + estreñimiento: es una combinación de las dos formas anteriores. La persona alterna fases de ralentización y aceleración del tránsito intestinal.
Las causas que subyacen a la aparición de este síndrome todavía no se han identificado claramente. Sin embargo, muchos científicos consideran que una alteración de la flora intestinal podría ser su origen. Por eso, tomar probióticos es una opción terapéutica real para tratar los síntomas asociados a este trastorno funcional.
Uso de probióticos para el intestino irritable
A lo largo de la vida, el intestino y el sistema digestivo en general son colonizados por bacterias y levaduras beneficiosas de la familia de los fermentos lácticos. Su función es preservar la eficacia de la digestión y contribuir a las defensas inmunitarias del organismo. El conjunto de estos microorganismos, llamados probióticos, forma un ecosistema complejo denominado microbiota.
Una de las funciones de la flora digestiva es proteger la pared intestinal y ayudar a mantener su integridad. Cuando la microbiota deja de cumplir eficazmente su función, la mucosa que recubre la pared intestinal se deteriora, lo que provoca contracciones intestinales desordenadas, una mayor permeabilidad del colon y una alteración del tránsito intestinal.
Estudios clínicos recientes han demostrado que ciertas cepas probióticas contribuyen a aliviar los síntomas asociados al SII y a prevenir sus recaídas. En particular, ayudan a reducir el dolor abdominal, los gases y la hinchazón, así como a restablecer un tránsito intestinal más regular.
Entre los probióticos que han dado resultados positivos en pacientes con síndrome del intestino irritable se encuentran: Lactobacillus Rhamnosus GG, Lactobacillus Plantarum, Bifidobacterium Infantis, cepas presentes en la composición de nuestro complemento alimenticio Probio+.
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