
Las infusiones antiinflamatorias que debes conocer para combatir la inflamación
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La inflamación es provocada por el organismo para hacer frente a un traumatismo o a una infección. Por tanto, es útil para la curación. Sin embargo, esto no impide que cause molestias y dolor. Además, no debe volverse crónica, pues podría generar otros problemas. Así pueden ayudarle las infusiones antiinflamatorias a controlarla mejor.
Lo que hay que recordar:
- La inflamación es una reacción natural del cuerpo para defenderse o reparar los tejidos, pero resulta problemática cuando se vuelve crónica.
- Las plantas con propiedades antiinflamatorias ayudan a aliviar el dolor, reducir el enrojecimiento y calmar las respuestas inmunitarias excesivas.
- El té verde, la manzanilla, el jengibre, la cúrcuma y la menta piperita están entre los mejores ingredientes para preparar una infusión antiinflamatoria.
- Infusione de 1 a 2 cucharadas de plantas en agua caliente sin que llegue a hervir durante 3 a 5 minutos y consuma de 2 a 3 tazas al día para beneficiarse de sus propiedades.
- Adopte también una alimentación rica en antioxidantes y omega-3, y consulte a un médico si la inflamación persiste o empeora.
Infusiones e inflamación: lo que hay que saber
Entender la inflamación
La inflamación es un mecanismo natural que activa el sistema inmunitario en respuesta a una lesión o una infección. Por un lado, ayuda a combatir los agentes patógenos y, por otro, estimula la reparación de los tejidos dañados. Hay dos tipos principales de inflamación:
- La inflamación aguda: una respuesta rápida y localizada a un traumatismo o una infección. Se manifiesta con síntomas típicos (enrojecimiento, calor, hinchazón, dolor) causados por un aumento del flujo sanguíneo y de glóbulos blancos en la zona afectada. Es de corta duración y desaparece espontáneamente en cuanto se elimina la amenaza para el organismo.
- La inflamación crónica: es de larga duración y puede persistir durante varios años. Puede deberse a la exposición continua a un agente patógeno que no se ha eliminado, a una enfermedad crónica, a una reacción autoinmunitaria o a una inflamación aguda que no se ha resuelto. Por lo general, es menos intensa que la inflamación aguda.
La inflamación aguda es esencial para la curación y la defensa contra las infecciones. Sin embargo, a veces puede resultar molesta y muy dolorosa cuando es intensa. Además, cuando se vuelve crónica, puede dañar las células y los órganos. También puede afectar al sistema inmunitario y hacer que el cuerpo sea más vulnerable a las infecciones y las enfermedades.
Cómo pueden ayudar las plantas a combatir la inflamación
Las plantas, repletas de propiedades beneficiosas, pueden ayudarle a combatir la inflamación. Algunas tienen propiedades antiinflamatorias que actúan directamente sobre los síntomas. Otras son antioxidantes y permiten combatir los radicales libres que favorecen y agravan las reacciones inflamatorias. Además, algunas plantas influyen en el sistema inmunitario, contribuyen a proteger los tejidos o ayudan a aliviar el dolor.
Plantas para preparar infusiones antiinflamatorias
Té negro o verde
El té negro es rico en polifenoles, potentes compuestos antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación asociada a las enfermedades crónicas. Por su parte, el té verde también es antioxidante gracias a su riqueza en catequinas, que contribuyen a inhibir los síntomas de la inflamación.
La manzanilla
Conocida por sus propiedades calmantes, la manzanilla también es una planta con potentes propiedades antiinflamatorias. Puede ayudar a reducir la inflamación del tracto digestivo, mejorar el sueño y aliviar el estrés. La infusión de manzanilla incluso puede aplicarse directamente sobre la piel en forma de compresa para calmar las inflamaciones locales.
El jengibre
Rico en gingerol, el jengibre es eficaz para reducir diversos tipos de inflamación, especialmente en caso de artritis o dolores musculares. También es muy conocido por su capacidad para reducir las náuseas, por lo que se recomienda a las mujeres embarazadas.
La cúrcuma
Fuente de curcumina, la cúrcuma es un potente antiinflamatorio que también tiene propiedades antioxidantes. Ayuda tanto a prevenir como a aliviar la inflamación crónica. Puede consumirse en una infusión o utilizarse como especia en los platos.
La menta piperita
Conocida por su efecto refrescante inmediato, la menta piperita contribuye a calmar la inflamación, especialmente en caso de síndrome del intestino irritable (SII). También ayuda a aliviar el dolor de cabeza y a estimular la digestión.
¿Cómo preparar una infusión antiinflamatoria?
Seleccione las plantas que mejor se adapten a sus necesidades. Si lo desea, puede combinar varias. Ponga el equivalente a dos cucharaditas en una taza y llénela con agua caliente sin que llegue a hervir. Deje reposar de 3 a 5 minutos y, después, cuele la infusión. Consuma su infusión antiinflamatoria de 2 a 3 veces al día.
Otros antiinflamatorios naturales interesantes
En general, cualquier fuente de antioxidantes contribuye a combatir la inflamación. Por eso es útil consumir muchas frutas y verduras que los contengan. Es el caso, por ejemplo, de los alimentos ricos en vitamina C o de las uvas, ricas en resveratrol. Además, los omega-3 también son muy útiles para reducir la inflamación. Puede consumirlos en forma de complemento alimenticio o comiendo pescado azul.
Otros ingredientes naturales también pueden ayudar a reducir la intensidad de las reacciones inflamatorias:
- La capsaicina: extraída del chile, actúa contra distintos tipos de dolor.
- El harpagofito (garra del diablo): ideal para aliviar los dolores articulares.
- Algunos aceites esenciales, que se pueden utilizar mediante inhalación o aplicación local según las necesidades: lavanda, eucalipto, romero.
Aunque la inflamación es un proceso natural, su duración debe ser limitada. Puede tomar infusiones antiinflamatorias para sobrellevarla mejor y apoyar su función en el organismo. Sin embargo, si dura demasiado, es imprescindible consultar a su médico para conocer su causa exacta.







