
¿La espirulina es segura? (contraindicaciones y efectos secundarios)
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Considerada un superalimento, la espirulina ofrece numerosos beneficios para la salud y posee un perfil nutricional excepcional. Pero, aunque su gran riqueza en nutrientes es apreciable, ¿se puede consumir sin ningún riesgo? ¿Es inocua la espirulina? ¡Te lo contamos todo!
Lo que debes recordar:
- Potente y natural, la espirulina está repleta de nutrientes. Pero, como cualquier complemento activo, tiene algunas contraindicaciones que conviene conocer.
- Pueden aparecer efectos secundarios leves (trastornos digestivos, fatiga pasajera de los riñones o el hígado). Por lo general, son benignos y temporales, sobre todo si se empieza el tratamiento de forma gradual.
- El principal peligro reside en la calidad de producción: algunas espirulinas importadas pueden estar contaminadas (metales pesados, bacterias, toxinas). Por eso es fundamental elegir una espirulina ecológica, trazable y purificada, procedente de productores fiables.
- Nuestra espirulina ecológica, sin toxinas ni metales pesados, es un complemento seguro y eficaz para aumentar tu vitalidad.
Espirulina: posibles peligros y contraindicaciones
Rica en proteínas, vitaminas, minerales, ácidos grasos omega 6 y pigmentos antioxidantes (ficocianina), la espirulina suele recomendarse en el ámbito de la salud natural. Se encuentra como complemento alimenticio en cápsulas, en polvo o en comprimidos. Esta alga azul que crece en agua dulce es, en efecto, un auténtico supercóctel nutricional con múltiples efectos beneficiosos. Sin embargo, como cualquier principio activo, sea o no de origen vegetal, debe utilizarse con precaución en algunos casos.
Antes de consumirla, es preferible que las personas que toman anticoagulantes consulten a un médico. En efecto, la espirulina es rica en vitamina K1. Además, si sigues una dieta sin sal, ten en cuenta el aporte de sodio de la espirulina. Aporta una media de 2 g de sodio por cada 100 g de algas.
Esta microalga también está desaconsejada para las personas que padecen fenilcetonuria. La espirulina es una fuente de fenilalanina, un aminoácido que el organismo acumula en exceso durante esta enfermedad.
Las personas propensas a las alergias también deben tener cuidado, ya que se han notificado casos de alergias relacionados con la espirulina. Evita consumir complementos alimenticios que la contengan si ya has tenido una reacción adversa a las algas. En caso de alergia al yodo o de enfermedad tiroidea, la espirulina no presenta más peligro que cualquier otro vegetal. De hecho, no contiene yodo, ya que no es un alga marina.
Efectos secundarios de la espirulina
Salvo por las contraindicaciones mencionadas, la espirulina apenas presenta efectos secundarios. En contadas ocasiones, las personas más sensibles a sus efectos pueden sufrir dolores de cabeza o trastornos gastrointestinales (hinchazón, estreñimiento, diarrea). A dosis terapéuticas, estos síntomas son pasajeros y desaparecen al dejar de tomar el suplemento o cuando el organismo se adapta a él. Otro efecto «adverso» de la espirulina, aunque no reviste gravedad, es el cambio de color de las heces. Estas adquieren un tono ligeramente azulado, verde o negro debido a su alto contenido en pigmentos de color azul verdoso.
Debido a su elevada concentración de proteínas, oligoelementos y vitaminas, la espirulina puede tender a sobrecargar los órganos que actúan como «filtros» del organismo, como el hígado o los riñones. Por eso suele recomendarse empezar a tomar espirulina de forma gradual, para que el cuerpo se acostumbre a su consumo. Además, ayuda a desintoxicar el organismo, lo que provoca la liberación de toxinas. Estas deben eliminarse a través de la orina, las heces o el sudor.
¿Cómo elegir una espirulina segura?
El mayor peligro de la espirulina reside en su procedencia. Algunas investigaciones sobre los complementos alimenticios han revelado que los extractos de algas de menor calidad estaban contaminados con sustancias tóxicas, como metales pesados (mercurio, plomo), arsénico, hidrocarburos o salmonela. Por lo general, los productos afectados contienen espirulina procedente de Asia, cuya trazabilidad no está plenamente garantizada.
Para evitar cualquier peligro relacionado con la contaminación de la espirulina, elige fabricantes de complementos alimenticios serios que se esfuercen por ofrecerte un producto de gran calidad. Da preferencia a los distribuidores que puedan facilitarte los análisis bacteriológicos y nutricionales de la espirulina que utilizan y que hayan optado por canales de suministro cortos y controlados. Asegúrate de que los ingredientes sean trazables y elige preferentemente una espirulina ecológica, como la de Apyforme. Ten en cuenta que hay productores franceses de espirulina que cultivan sus algas de forma saludable y ética, siguiendo los principios de la agricultura ecológica.
Beneficiosa para el sistema inmunitario e ideal para recuperar la vitalidad, la espirulina es uno de esos superalimentos que se pueden consumir sin peligro, siempre que respetes sus contraindicaciones y su posología, y elijas un complemento alimenticio con trazabilidad garantizada.







