Pourquoi j’ai le vagin qui gratte ?

¿Por qué me pica la vagina?

¿Sientes un picor muy molesto en las partes íntimas y no sabes por qué? El picor vaginal suele ser señal de un desequilibrio en la esfera ginecológica. ¡Te lo contamos todo sobre este tema, a menudo tabú!

Lo que debes recordar:

  • El picor vaginal puede deberse a sequedad íntima, irritación mecánica o una infección genital por hongos.
  • Los síntomas de una infección por hongos incluyen picor intenso, flujo espeso y blanquecino y escozor en la zona íntima.
  • Hidratar las mucosas y evitar las agresiones locales suele ayudar a aliviar una irritación leve. Sin embargo, si hay una infección por hongos, es necesario un tratamiento antifúngico.
  • Incorporar lactobacilos con regularidad a través de la alimentación o de un complemento alimenticio ayuda a preservar el equilibrio de la flora vaginal y vulvar.

¿A qué puede deberse el picor vaginal?

¿Te pican las partes íntimas y empieza a molestarte? Si el picor se limitara a la vulva, quizá podrías encontrar una explicación, pero también afecta a la vagina. ¿A qué puede deberse?

Varias cosas pueden explicar este fenómeno tan molesto. En primer lugar, la sequedad íntima puede ser la causa de la irritación y el picor vaginal. Cuando no están suficientemente hidratadas, las mucosas se inflaman y son más sensibles a los ataques de microorganismos patógenos (virus, microbios, alérgenos). Esto no significa necesariamente que te hayas contagiado de alguno de ellos. Pero tendrás que recuperar la hidratación de esta zona para evitar que ocurra.

La segunda causa de picor íntimo que podemos mencionar es una inflamación mecánica de la mucosa interna o externa. Puede ocurrir si practicas una higiene íntima demasiado vigorosa o incluso te haces duchas vaginales. Ambas eliminan la película protectora natural de la vagina y la vulva. Las relaciones sexuales intensas o muy frecuentes también pueden tener el mismo resultado. Lo mismo ocurre con todo lo que provoca fricción en las mucosas vulvares y vaginales: uso de tampones, compresas demasiado ásperas, ropa demasiado ajustada, etc.

Por último, si sientes picor en la zona vaginovulvar, puede tratarse de una infección por hongos. Esta infección fúngica está causada por un hongo microscópico, generalmente Candida albicans. Es bastante fácil distinguirla de una simple irritación o falta de hidratación, porque va acompañada de otros síntomas característicos que indican un desequilibrio de la flora íntima.

Cómo distinguir una simple irritación de una infección íntima por hongos

Una irritación de la vulva o la vagina desaparece rápidamente si eliminas los factores que agreden la zona y procuras hidratarla bien. En principio, si dejas esta zona «en reposo» durante unos días y aplicas una crema hidratante o un bálsamo de fórmula ginecológica, el problema debería desaparecer. Sin embargo, ten en cuenta que, si tienes eccema o psoriasis, también es posible que afecten a las mucosas íntimas y requieran cuidados locales.

En cambio, la infección vaginal por hongos no desaparecerá con estas precauciones. Además, también se manifiesta con otros síntomas además del picor interno, como:

  • Picor que se extiende a la vulva, incluidos los labios mayores, e incluso a todo el perineo, hasta el ano y la piel circundante
  • Flujo blanco de aspecto cremoso, algo parecido a la leche cuajada
  • Escozor al orinar o durante las relaciones sexuales, e incluso, a veces, dolor

¿Cómo aliviar el picor íntimo?

Cuidados locales recomendados

Para aliviar el picor vaginal, lo primero es prestar atención a la higiene íntima. El uso de un limpiador suave, sin perfume, con pH fisiológico puede hacer maravillas en caso de irritación. Si no tienes ningún problema ni infección, incluso puede bastar con lavarte simplemente con agua.

Aplicar una crema, un bálsamo o un gel hidratante a base de agua o ingredientes suaves complementará la higiene íntima y aportará hidratación y suavidad. Para combatir la sequedad íntima, prueba también a limitar el uso de productos de higiene menstrual, como tampones o compresas, que resecan.

Para evitar que la situación evolucione hacia una infección fúngica, también conviene evitar las fuentes de maceración e irritación. Opta por ropa holgada para reducir la fricción y por ropa interior de tejidos naturales que permita respirar a la piel y las mucosas genitales.

Sin embargo, si ya tienes una infección por hongos, tendrás que hacer algo más que cambiar tus hábitos y probablemente recurrir a medidas más contundentes, como un óvulo antifúngico y una crema antimicótica. Estos tratamientos locales son medicamentos de venta libre en farmacias o disponibles con receta, y pueden eliminar Candida albicans con gran eficacia. Contienen ingredientes específicos, como agentes antifúngicos tales como el econazol.

Una batalla que se libra en el terreno de los probióticos

Dicho esto, la mejor manera de poner fin al picor persistente, tanto si se debe a un problema pasajero de hidratación como a una infección genital por hongos, es restablecer y preservar el equilibrio natural de la flora íntima. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los trastornos que causan prurito (picor) vaginal se deben a un desequilibrio del microbiota encargado de protegerla.

En condiciones normales, está compuesto en gran parte por lactobacilos, bacterias beneficiosas del grupo de las bacterias lácticas, que combaten a los pequeños invasores que pueden perjudicar la salud de la esfera genital. Para ello, acidifican la zona íntima, creando así condiciones poco propicias para la proliferación de microbios y levaduras (otro nombre para los hongos). También contribuyen al buen funcionamiento de los mecanismos fisiológicos que mantienen la humedad natural de la vagina.

Para ayudar a tu microbiota vaginal a combatir las infecciones, incorpora lactobacilos con regularidad. Para ello, puedes consumir alimentos que los contengan, como productos lácteos (yogur, queso, leche fermentada, etc.), verduras fermentadas con bacterias lácticas o ciertas bebidas (como el kéfir). También puedes recurrir a un complemento alimenticio a base de probióticos, como nuestra fórmula Probio+ Intima, fuente de 4 cepas de lactobacilos, entre ellas Lactobacillus crispatus, el probiótico más abundante de la flora vaginal y vulvar.

Si, a pesar de usar los tratamientos adecuados y probióticos naturales, y de adaptar tus hábitos, persisten el dolor y el picor en la zona vulvar y vaginal, es imprescindible consultar a un profesional de la salud. Solo este podrá determinar las causas del problema y darte consejos adecuados a tu situación.

Lo que hay que recordar

El picor vaginal puede tener varias causas, entre ellas la sequedad íntima, una irritación mecánica debida al roce o a una higiene demasiado agresiva, o una infección vaginal por hongos. Esta última suele estar provocada por una infección por Candida albicans.

Una irritación simple tiende a desaparecer cuando se eliminan los factores irritantes y las mucosas están correctamente hidratadas. Una infección por hongos suele provocar síntomas más característicos : picor extendido a la vulva, flujo blanco y espeso, escozor íntimo e incluso dolor localizado.

Para calmar los picores y recuperar el confort, opte por una higiene íntima suave con un limpiador sin perfume y con pH fisiológico. Utilice también, si es necesario, un tratamiento hidratante adecuado. Limite también las fuentes de irritación, la maceración y el uso de productos de higiene que puedan resecar o inflamar la mucosa vaginal y vulvar. En caso de candidiasis, el uso de tratamientos antifúngicos de venta en farmacia permitirá eliminar las levaduras responsables de las molestias.

Los lactobacilos contribuyen al equilibrio de la microbiota vaginal al mantener un entorno ácido poco favorable a la proliferación de microbios y levaduras. Un aporte regular a través de la alimentación o de un complemento probiótico puede así contribuir a preservar el equilibrio de la flora íntima. Los probióticos constituyen así un tratamiento de base destinado a preservar el confort genital.