
Infección por hongos que no desaparece con un óvulo: ¿qué alternativa hay?
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Tanto si sufres una micosis por primera vez en tu vida como si padeces candidiasis recurrentes, el óvulo vaginal será probablemente el primer medicamento que te recomiende tu médico o farmacéutico. Pero quizá prefieras recurrir a una alternativa más natural y, ya puestos, eficaz. Aquí tienes nuestros consejos para acabar con la micosis de forma natural y evitar el uso de óvulos contra la micosis vaginal.
Lo que debes recordar:
- El óvulo vaginal, que se dispensa sin receta, es un tratamiento habitual contra las micosis, pero puede provocar ardor y no siempre evita las recaídas.
- Utilizado por sí solo, el óvulo destruye Candida albicans sin restaurar el equilibrio de la microbiota vaginal. Por eso, los síntomas relacionados con la infección (picor, ardor, flujo) pueden reaparecer rápidamente.
- Una alternativa natural a este tipo de productos consiste en repoblar la flora íntima con probióticos adecuados, junto con una higiene suave.
- El complemento Probio+ Intima contiene lactobacilos específicos para favorecer la flora vaginal y limitar las micosis recurrentes y sus síntomas.
- En caso de micosis persistente o de reacciones anormales al usar óvulos, es imprescindible consultar a un profesional sanitario.
¿Por qué usar un óvulo vaginal?
El óvulo vaginal es la solución más utilizada para el tratamiento de la micosis causada por el hongo microscópico Candida albicans. Cada año, millones de mujeres lo usan para tratar sus molestias íntimas. ¡Y no es de extrañar! El 75 % de las mujeres padece micosis vaginal o vulvar en algún momento de su vida.
Puedes encontrar óvulos antifúngicos, también comercializados en forma de cápsulas, a la venta sin receta o con receta de un médico o ginecólogo en cualquier farmacia. Son fáciles de usar y actúan rápidamente, por lo que son adecuados para la mayoría de las mujeres.
¿Cómo actúa el óvulo contra la micosis vaginal?
El óvulo antifúngico se basa en el mismo mecanismo de acción que el supositorio. Basta con introducirlo en la vagina lo más profundamente posible para que se derrita y libere la fórmula antimicótica que contiene. Los principios activos más utilizados en estos tratamientos contra la micosis son el fluconazol, el econazol, el isoconazol y el sertaconazol.
Especialmente agresivas para las levaduras de la cepa Candida albicans, estas sustancias medicinales destruyen rápidamente los hongos que se han instalado en la flora de Döderlein (flora íntima) y la alteran. Los síntomas de la micosis (picor, flujo vaginal, inflamación…) desaparecen entonces bastante rápido. En algunos casos, puede ser necesario utilizar también una crema antimicótica para tratar la vulva. Por lo general, esta se formula a base de econazol.
Tanto el óvulo como la crema son compatibles con el uso de un DIU de cobre o cualquier otro método anticonceptivo. Sin embargo, para conseguir la máxima eficacia, es preferible elegir un momento del ciclo que ofrezca las mayores probabilidades de erradicar la infección. Por eso, se recomienda esperar a que termine la menstruación, si es posible, antes de usar este tipo de tratamiento.
Situaciones en las que no se recomienda usar óvulos
Aunque muchos óvulos antifúngicos están disponibles sin receta, no deben utilizarse sistemáticamente ante la aparición de síntomas íntimos. Si es el primer episodio, hay recaídas frecuentes o aparecen signos inusuales (flujo maloliente o de color, dolor, fiebre, sangrado…), es mejor consultar a un médico para confirmar que se trata realmente de una micosis y no de otro problema que requiera medicamentos distintos.
Algunas situaciones también requieren más precaución. Es el caso, en particular, del embarazo, periodo durante el cual es preferible pedir consejo a una matrona o a un ginecólogo antes de realizar cualquier manipulación en la vagina. También puede ser útil consultar a un médico si las molestias reaparecen sistemáticamente en un momento concreto del ciclo.
Si las molestias no desaparecen pese a varios tratamientos, es mejor dejar de automedicarse repetidamente e identificar los factores que favorecen la reaparición de las micosis. El estrés, la alimentación, el equilibrio de la flora intestinal y el estado del sistema inmunitario pueden influir en el equilibrio del cuerpo humano en general y de las microbiotas en particular.
¿Por qué el uso del óvulo vaginal provoca ardor a veces?
Los óvulos y las cápsulas antifúngicas se consideran medicamentos. Por ello, pueden provocar efectos secundarios que, según el caso, pueden ser normales o no.
Muchas mujeres sienten ardor durante las primeras horas después de introducirse el óvulo en la vagina. Si desaparece en 24 horas, es completamente normal. Al morir, los hongos liberan sustancias irritantes para las mucosas que provocan este síntoma desagradable.
En cambio, si el ardor y el dolor persisten de forma anormal mucho después de haber iniciado el tratamiento, es posible que la dosis del óvulo sea demasiado alta o que tengas alergia a alguno de sus componentes. En ese caso, es importante consultar a tu médico de cabecera para saber cómo proceder y recibir consejos adecuados.
Si el ardor desapareció durante unos días, pero luego volvió, también es posible que el óvulo no haya logrado eliminar por completo Candida albicans. La candidiasis, que parecía haber desaparecido, vuelve entonces con más fuerza.
Así es: el uso de un óvulo antifúngico lamentablemente no es infalible.
¿Por qué el óvulo antimicótico no siempre basta para restablecer la situación de forma definitiva?
Si no haces nada para tratarla, la micosis íntima no puede curarse por sí sola, aunque uses óvulos. Esto no significa, por supuesto, que debas usar estos medicamentos toda la vida si no dejan de aparecer el picor y el flujo blanco. De hecho, el óvulo solo es eficaz como tratamiento puntual. Sin embargo, si hay recaídas, su uso repetido no hará más que empeorar la situación.
La micosis es el resultado de un desequilibrio de la flora íntima: la cantidad de lactobacilos que normalmente la protegen disminuye considerablemente, y las levaduras, los virus y los microbios van ocupando su lugar. Para erradicar definitivamente una infección fúngica o bacteriana, hay que restablecer ante todo el equilibrio de la microbiota genital, es decir, la inmunidad local. Ahora bien, el óvulo destruye los hongos que proliferan en las mucosas íntimas, pero no las repuebla con bacterias beneficiosas.
Por eso es importante restablecer el equilibrio de la flora íntima en paralelo al uso de uno o varios óvulos, mediante la alimentación y/o los suplementos.
¿Qué hacer si la micosis vaginal no desaparece con el óvulo solo o si hay una situación que contraindica este tratamiento?
Para que la microbiota vaginal recupere su eficacia, debes actuar en dos frentes. Por un lado, hay que hacer todo lo posible para frenar la proliferación de Candida albicans; por otro, es fundamental aportar a la flora íntima fermentos lácticos de la familia de los lactobacilos, los famosos probióticos.
Cuidar la zona íntima para preservar su equilibrio
Realizar una higiene íntima minuciosa, pero sin excederse, permite mantener una higiene óptima sin destruir las bacterias beneficiosas de la microbiota, siempre que se utilice un producto de limpieza específico para la zona genital.
Evita también cualquier fuente de irritación y humedad excesiva para las mucosas, como la ropa interior de materiales sintéticos, las prendas ajustadas en la entrepierna o el uso de productos desinfectantes en la zona íntima.
Por último, otros factores relacionados con el estilo de vida, como el estrés, también pueden contribuir a debilitar el equilibrio de la microbiota y las defensas naturales del organismo.
Aportar probióticos específicos
Para reconstituir la población de bacterias beneficiosas del cuerpo humano, puedes comer más alimentos ricos en probióticos. Entre las mejores fuentes se encuentran los productos lácteos fermentados (yogur, queso, etc.), las bebidas fermentadas (kéfir, kombucha, etc.) y algunos platos elaborados con alimentos fermentados (miso, tempeh, kimchi, chucrut…). Sin embargo, recurrir únicamente a la alimentación puede llevar tiempo antes de alcanzar el objetivo.
La forma más eficaz de enriquecer rápidamente la flora vaginal con lactobacilos específicos es tomar un complemento alimenticio por vía oral. De hecho, los probióticos pueden desplazarse desde la flora intestinal hasta las mucosas vaginales y vulvares, siempre que pertenezcan a las especies probióticas naturalmente capaces de sobrevivir en la zona íntima.
Nuestra fórmula Probio+ Intima es especialmente adecuada para ti si quieres limitar el uso de óvulos contra la micosis vaginal en caso de recaídas. Contiene 4 cepas de fermentos lácticos que viven de forma natural en la flora íntima, entre ellas Lactobacillus crispatus, la más abundante.
El uso regular del complemento Probio+ Intima, como cura o programa de mantenimiento, es el complemento ideal de un estilo de vida saludable para dejar de recurrir a los tratamientos antimicóticos clásicos. Al reforzar la microbiota genital, contribuye a reducir a largo plazo el riesgo de infección por hongos o levaduras y actúa así como un tratamiento de base.







