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¿La candidiasis es contagiosa?

La candidiasis es una forma de infección fúngica provocada por el hongo microscópico Candida albicans. Se trata de una micosis que puede ser digestiva, oral o íntima. Pero ¿es contagiosa la candidiasis? La respuesta no es tan sencilla… Para saber si Candida albicans puede transmitirse de una persona a otra, es importante comprender cómo invade nuestro organismo.

Lo que hay que recordar

  • Candida albicans es una levadura presente de forma natural en el cuerpo humano. Mientras se mantenga en pequeñas cantidades, no causa problemas.
  • La candidiasis se desarrolla cuando se altera el equilibrio del microbiota, lo que favorece la proliferación de Candida albicans.
  • La candidiasis generalmente no es contagiosa, pero en algunos casos raros puede producirse una transmisión.
  • Para limitar el riesgo de recaída o infección, son eficaces una buena higiene íntima y la toma de probióticos.

Candidiasis: ¿es contagiosa o no? ¿De qué estamos hablando?

¿Qué es la candidiasis?

La candidiasis es el tipo de micosis provocado por hongos de la especie Candida albicans. No existe un solo tipo, sino varias candidiasis posibles; esta infección invasiva puede desarrollarse en distintas zonas del cuerpo humano: 

  • Candidiasis oral que afecta a la mucosa interna de la boca
  • Muguet que se desarrolla en los labios y alrededor de la boca
  • Candidiasis cutánea que afecta a la piel, en particular a los pliegues cutáneos
  • Candidiasis esofágica que se extiende al esófago 
  • Candidiasis intestinal que se desarrolla en el colon y representa una de las micosis más comunes
  • Candidiasis íntima que invade la mucosa de la vagina y la vulva en la mujer o bien el glande en el hombre

El caso de la candidiasis crónica

Se habla de candidiasis crónica cuando las infecciones por Candida persisten o tienden a reaparecer. Pueden presentarse, en particular, en forma de candidiasis oral o muguet, candidiasis esofágica, genital o digestiva. En ciertas situaciones específicas, también puede desarrollarse una infección invasiva y alcanzar tejidos más profundos.

La repetición de episodios de candidiasis lleva a investigar las causas y los factores que pueden favorecer la proliferación de la levadura. Un desequilibrio de la flora, especialmente tras el uso de antibióticos, o una disminución de las defensas inmunitarias (en caso de VIH, trastornos inmunitarios, tratamiento inmunosupresor…) pueden crear un terreno propicio para el desarrollo de esta afección.

Ante lesiones persistentes o candidiasis recurrentes, es preferible consultar a un profesional para investigar la causa y adaptar el tratamiento. La candidiasis crónica no debe considerarse una simple infección puntual y requiere la intervención de un especialista, como un ginecólogo o un gastroenterólogo.

¿De dónde viene Candida albicans?

Candida albicans es una levadura de la que el ser humano es huésped natural. Por eso, la mayoría de las personas son portadoras de pequeñas cantidades de Candida albicans. Incluso cuando gozamos de buena salud, suele encontrarse en las mucosas digestivas (boca, esófago, intestinos) o íntimas (vagina, vulva, glande).

Mientras su presencia en el cuerpo humano sea minoritaria, este hongo no causa ningún problema en particular. Sin embargo, cuando empieza a multiplicarse, provoca una infección fúngica llamada candidiasis. Para que se desarrolle una infección por Candida albicans, no basta con que este hongo esté presente en una zona determinada. ¡De lo contrario, prácticamente todos los habitantes del planeta padecerían candidiasis!

Como casi todos somos portadores de estos hongos, no se puede considerar que la candidiasis sea una infección contagiosa ni una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Entonces, ¿por qué a veces las levaduras empiezan a proliferar de forma descontrolada?

Microbiota y Candida albicans: el complejo equilibrio entre las bacterias buenas y los agentes patógenos

En condiciones normales, nuestro organismo está colonizado por un enorme número de bacterias buenas y levaduras beneficiosas. Son las que llamamos probióticos. Pertenecen a la familia de los fermentos lácticos y forman parte de nuestras defensas naturales. En conjunto, constituyen lo que se conoce como microbiota. Como parte del sistema inmunitario, los probióticos se encargan, entre otras cosas, de combatir la proliferación de gérmenes patógenos como Candida albicans.

Pero a veces, la composición del microbiota se altera y la cantidad de probióticos disminuye considerablemente. Eso es todo lo que necesita Candida albicans para aprovechar la oportunidad y ocupar el espacio que ha quedado libre.

Aunque el desarrollo de estas levaduras suele deberse más a la «autocontaminación», no obstante, no es imposible desarrollar una micosis tras el contacto con alguien muy infectado por Candida albicans.

Candidiasis íntima: ¿es posible el contagio?

La mayoría de las veces, si alguien que no tiene problemas de inmunidad mantiene relaciones sexuales con una persona que tiene micosis vaginal o candidiasis en el pene, el riesgo de contagio es extremadamente bajo. Candida albicans probablemente ya forma parte de su microbiota. Además, no tiene una capacidad de transmisión tan elevada como la de un virus como el herpes genital.

Sin embargo, si una persona con el sistema inmunitario debilitado entra en contacto directo con mucosas invadidas por levaduras patógenas, no es imposible, aunque sigue siendo poco frecuente, que desarrolle una micosis genital. Por su parte, la candidiasis digestiva no es contagiosa, ya que la mucosa afectada no entra en contacto con las mucosas de otras personas.

Para evitar la candidiasis, preste especial atención si está expuesto a factores que favorecen la alteración del microbiota:

  • Toma de ciertos medicamentos (antibióticos, corticoides, inmunosupresores)
  • Enfermedades que reducen la inmunidad (en particular, el VIH)
  • Tratamiento con ciertos medicamentos que alteran la inmunidad, como la quimioterapia
  • Alimentación desequilibrada
  • Consumo de tabaco o alcohol
  • Higiene íntima inadecuada
  • Uso de ropa y ropa interior demasiado ajustadas
  • Etc.

Micosis genitales: señales de alerta

En las mujeres, las micosis vaginales y vulvares causadas por Candida albicans se reconocen por los siguientes síntomas:

  • Picor, enrojecimiento e irritación de las mucosas íntimas
  • Flujo blanco espeso, cremoso y maloliente
  • Ardor al orinar
  • Sequedad vaginal
  • Relaciones sexuales dolorosas

La balanitis candidiásica, el equivalente masculino de la candidiasis vaginal, se manifiesta con prurito (picor) y un enrojecimiento intenso del glande, así como con manchas y filamentos blanquecinos a lo largo del surco que separa el prepucio del glande.

Si observas alguno de estos signos, no dudes en consultar a un médico de cabecera o a un ginecólogo para que te prescriba un tratamiento antifúngico local que aplicar sobre las lesiones. Puede ser una crema o óvulos que se introducen en la vagina. También pueden ser necesarios medicamentos antifúngicos a base de fluconazol por vía oral para tratar el sistema digestivo al mismo tiempo.

Limitar el riesgo de contagio por candidiasis

Aunque el riesgo de contagiarse de Candida albicans procedente de otra persona es mínimo, se puede reducir aún más mediante la adopción de gestos sencillos. Practica una higiene íntima regular, sin excederte, con productos de limpieza suaves. Después de las relaciones sexuales, recuerda enjuagar los genitales con agua limpia para acortar el tiempo de contacto con las secreciones de tu pareja.

Para evitar transmitir gérmenes patógenos, consulta a un médico de cabecera o a un ginecólogo si tienes síntomas que sugieren una infección genital por hongos. Solo un profesional de la salud puede establecer un diagnóstico fiable y prescribir el tratamiento antifúngico más adecuado para tu situación.

Por último, al reforzar la eficacia de la microbiota digestiva y genital, la toma de probióticos por vía oral ayuda a resistir mejor a los agentes patógenos y contribuye a limitar la proliferación de Candida albicans o la recurrencia de una candidiasis. Nuestras cápsulas Probio+ y Probio+ Intima contienen fermentos lácticos de alta calidad, envasados en cápsulas gastrorresistentes para restablecer el equilibrio de la flora íntima y de la microbiota intestinal de manera sencilla y eficaz.

Lo que hay que recordar

Candida albicans puede proliferar cuando la flora de la zona afectada está desequilibrada, especialmente después del uso de antibióticos o en algunos pacientes con el sistema inmunitario debilitado, por ejemplo, en caso de VIH. Estos factores se encuentran entre las principales causas que favorecen la candidiasis.

La candidiasis íntima no se considera una infección de transmisión sexual : el riesgo de contagio durante las relaciones sexuales sigue siendo muy bajo en una persona sana. Sin embargo, la transmisión sigue siendo posible en raras ocasiones, especialmente cuando las defensas inmunitarias están alteradas.

En las mujeres, los principales síntomas son picor, enrojecimiento, irritación, flujo vaginal blanco o ardor íntimo ; en los hombres, pueden aparecer enrojecimiento, picor y lesiones blanquecinas en el glande. Ante estas manifestaciones, solo un médico puede establecer el diagnóstico y prescribir un tratamiento antifúngico adecuado.

Una higiene íntima adecuada y el mantenimiento del equilibrio de la flora intestinal y genital pueden contribuir a limitar las recaídas. Ante la presencia de signos sugestivos, es preferible consultar a un profesional de la salud. Según el diagnóstico, los tratamientos recomendados se basan principalmente en antifúngicos locales o, en algunos casos, en fluconazol por vía oral.