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Melatonina y antidepresivos: ¿se pueden tomar juntos?

La depresión es una afección psíquica que provoca una tristeza incontrolable y un enlentecimiento psíquico y motor. Generalmente se trata con antidepresivos que permiten atenuar estos síntomas. A veces también va acompañada de otras manifestaciones, en particular, trastornos del sueño. En ese caso, ¿se pueden combinar la melatonina y los antidepresivos? Te lo contamos en este artículo.

Lo que debes recordar: 

  • La melatonina es una hormona que regula el sueño y el equilibrio emocional. 
  • Su combinación con algunos antidepresivos puede aumentar la somnolencia y afectar al estado de alerta, por lo que es necesario consultar a un médico.
  • Por lo general, la melatonina solo es eficaz para los trastornos del sueño si están relacionados con un déficit de secreción. A menudo no surte efecto si se deben a la ansiedad o a pensamientos repetitivos, frecuentes en la depresión.
  • Puede interactuar con otros medicamentos, en particular, ansiolíticos e hipnóticos.
  • Se desaconseja su uso en niños, adolescentes y mujeres embarazadas o en período de lactancia.

Melatonina y antidepresivos: un riesgo considerable de interacción

La acción de la melatonina

La melatonina es un neurotransmisor que el cuerpo humano produce de forma natural en la glándula pineal. También se sintetiza en laboratorio para incluirla en la fórmula de medicamentos y complementos alimenticios destinados a aliviar los trastornos del sueño.

Su principal propiedad es indicar al sistema nervioso que es hora de reducir su actividad para prepararse para conciliar el sueño. Aunque no es psicotrópica, provoca una disminución del estado de alerta y somnolencia. También desempeña un papel en el equilibrio emocional, la eficacia del sistema inmunitario y la regulación de la temperatura corporal y la presión arterial.

Efectos secundarios y riesgos de interacción entre la melatonina y los antidepresivos

Aunque en condiciones normales no presenta ningún peligro particular, la melatonina puede provocar efectos secundarios: somnolencia, cansancio y dolor de cabeza. Estos efectos adversos pueden aumentar si se toma al mismo tiempo que ciertos medicamentos, incluidos algunos utilizados contra la depresión, por ejemplo: 

  • La fluvoxamina (Luvox®) aumenta la biodisponibilidad de la melatonina. Esto puede intensificar los efectos de esta hormona y provocar somnolencia diurna y alteraciones del estado de alerta. 
  • Tomar imipramina (Tofranil®) al mismo tiempo que melatonina puede dificultar la realización de las tareas cotidianas. 

En general, si estás tomando un tratamiento antidepresivo, sea cual sea el principio activo, consulta a tu médico de cabecera o psiquiatra antes de tomar melatonina. Así podrás evitar los riesgos de interacciones medicamentosas.

💡A tener en cuenta: tomar melatonina solo ayuda a tratar el insomnio y los despertares nocturnos en personas que presentan niveles bajos de esta hormona. La mayoría de las veces, los trastornos del sueño que aparecen en los estados depresivos están relacionados con un mal funcionamiento del sistema nervioso, la angustia o los pensamientos repetitivos; en estos casos, la melatonina no es eficaz.

Melatonina y otros tratamientos utilizados para la depresión

Si bien los antidepresivos son los primeros medicamentos que se nos vienen a la cabeza al hablar del tratamiento de la depresión, también se emplean otras clases de fármacos para tratar los síntomas asociados a esta afección. Es el caso, por ejemplo, de la ansiedad. Ahora bien, la melatonina también puede potenciar el efecto de algunos ansiolíticos, es decir, aumentarlo.

Tomar melatonina junto con medicamentos de la familia de las benzodiacepinas o ciertos hipnóticos con efecto sedante (zolpidem, zopiclona) aumenta el riesgo de somnolencia, problemas de concentración y disminución del estado de alerta asociados a estos tratamientos. 

Además, si la depresión y los trastornos del sueño se tratan en el contexto de una enfermedad psíquica o psiquiátrica más compleja, también habrá que prestar atención a las combinaciones. Por ejemplo, la melatonina interactúa con algunos antipsicóticos, en particular, con la clorpromazina.

Interacciones entre la melatonina y otros tipos de medicamentos

La melatonina también puede interactuar con otros tipos de medicamentos. Algunos aumentan su concentración en sangre. Es el caso, en particular, de algunos antihistamínicos, antibióticos de la familia de las quinolonas o anticonceptivos a base de estrógenos. 

Otros, como la carbamazepina (Tegretol) o la rifampicina, tienden a reducir su absorción. Por el contrario, la melatonina puede alterar el mecanismo de acción de algunas moléculas, en particular, de los medicamentos antihipertensivos, anticoagulantes o antiinflamatorios.

Otras contraindicaciones de la melatonina

Además de las personas que toman los tratamientos mencionados anteriormente, también se desaconseja la melatonina para niños y adolescentes. Asimismo, se desaconseja a las mujeres embarazadas o en período de lactancia. En cualquier caso, si tienes dudas sobre el uso de melatonina en tu situación, es imprescindible consultar a un profesional de la salud.

Por otra parte, procura elegir un complemento alimenticio elaborado con rigor y esmero, cuyos efectos estén documentados mediante estudios científicos o un ensayo clínico. Es el caso, en particular, de nuestro suplemento “Melatonina”, que no provoca dependencia ni cansancio durante el día cuando se usa en condiciones normales.

Lo que hay que recordar

La melatonina actúa principalmente sobre los ritmos circadianos, indicando al organismo que es hora de bajar el ritmo para favorecer el inicio del sueño. También influye en el nivel de alerta durante el día y contribuye al equilibrio emocional en general. Su consumo por la noche puede ayudar a regular el ciclo de sueño-vigilia, especialmente en caso de desfase biológico de la secreción de melatonina. Algunos estudios mencionan un efecto sobre la temperatura corporal y la presión arterial. Sin embargo, su eficacia depende en gran medida del contexto fisiológico y es limitada cuando el insomnio o el retraso en conciliar el sueño no están relacionados con una falta de producción natural.

Sí, la melatonina puede provocar interacciones farmacológicas con algunos medicamentos prescritos en este contexto. Este tipo de combinaciones puede aumentar el efecto sedante durante la noche y alterar el estado de alerta durante el día. Se han notificado casos de mayor fatiga o somnolencia diurna, especialmente con algunas moléculas que modifican su concentración en el organismo. El riesgo depende de la combinación utilizada y del perfil de la persona que toma el tratamiento. Por eso, se recomienda consultar a profesionales de la salud antes de tomarla, para evitar un desequilibrio o una alteración del ritmo sueño-vigilia.

La melatonina presenta varias contraindicaciones. Se desaconseja especialmente tomarla en niños, así como en mujeres embarazadas o en período de lactancia. Algunas situaciones también requieren especial precaución, especialmente en caso de tomar simultáneamente productos que actúan sobre el sistema nervioso. La ANSES (Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo) destaca la importancia de controlar la dosis y las indicaciones. Además, limita las recomendaciones de dosificación a un máximo de 2 mg al día, por lo que los complementos alimenticios suelen contener 1,9 mg por comprimido o cápsula. En caso de efectos adversos, consulte sin falta a su médico para obtener una respuesta rápida y adaptar adecuadamente su tratamiento.