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¿Qué es la candidiasis genital en los hombres?

¿Enrojecimiento, picor, molestias íntimas…? ¿Y si fuera candidiasis? La candidiasis genital es una infección fúngica provocada por un hongo microscópico llamado Candida albicans. Aunque es más frecuente en las mujeres, esta micosis íntima también afecta a los hombres. Nos centramos en la candidiasis genital masculina.

Lo que hay que recordar:

  • El microbiota íntimo masculino, compuesto principalmente por probióticos, protege las mucosas genitales y limita la proliferación de agentes patógenos.
  • Al igual que la micosis vaginal en las mujeres, la candidiasis genital masculina, o balanitis candidiásica, puede aparecer si la flora íntima está desequilibrada.
  • Sus síntomas incluyen enrojecimiento, picor, irritación y manchas blanquecinas en el glande. Es necesario consultar a un médico para confirmar el diagnóstico.
  • Para prevenir las recaídas de micosis, nuestro complemento Probio+ Intima ayuda a restablecer el confort íntimo de forma duradera.

Microbiota íntimo y candidiasis genital en el hombre

En los seres humanos, la zona genital está colonizada por un ecosistema rico y complejo, compuesto por levaduras y bacterias beneficiosas. Sin embargo, también alberga algunos agentes potencialmente patógenos. La comunidad formada por estos microorganismos se denomina «microbiota íntimo» o «flora íntima».

Casi toda la microflora íntima está formada por bacterias y levaduras beneficiosas llamadas probióticos, fermentos lácticos con múltiples beneficios. Su función es, entre otras, mantener la buena salud de las mucosas genitales, del glande y del pene en general, así como protegerlos frente a una posible contaminación por hongos y microbios procedentes del exterior o ya presentes en la microbiota.

De hecho, menos del 10 % de la flora genital está constituida por virus, levaduras y microbios que no causan molestias mientras se mantengan en minoría. Entre los hongos microscópicos que se encuentran con mayor frecuencia en esta región anatómica está Candida albicans.

Si, por una razón u otra, disminuye la cantidad de probióticos o la diversidad de las cepas presentes, Candida albicans prolifera de forma descontrolada. Entonces provoca una micosis responsable de distintos síntomas, entre ellos una irritación local intensa. La candidiasis genital masculina se denomina balanitis candidiásica, ya que afecta principalmente al glande («balanos» en griego) y, a veces, al resto del pene.

¿Qué personas son propensas a la micosis genital?

Los factores que favorecen la candidiasis íntima masculina suelen ser los mismos que en las mujeres:

  • Tomar antibióticos, corticoides o medicamentos inmunosupresores
  • Vida sexual intensa y/o relaciones sexuales con varias parejas
  • Higiene íntima con productos inadecuados, higiene descuidada o, por el contrario, excesiva (uso local de antisépticos, frecuencia demasiado alta…)
  • Usar ropa interior de materiales sintéticos y/o ropa demasiado ajustada
  • Algunas patologías que pueden alterar la inmunidad general o local: diabetes, VIH e infecciones de transmisión sexual (ITS)

En los hombres, sin embargo, cabe señalar que tener el prepucio largo puede facilitar la proliferación de Candida albicans al favorecer la maceración de las mucosas en la zona del glande.

¿Cómo se manifiesta la candidiasis íntima masculina?

La detección y el diagnóstico de una micosis genital requieren consultar a un médico o, en su caso, a un urólogo para descartar otras patologías, como una ITS (infección de transmisión sexual), por ejemplo.

Los síntomas que pueden llevarte a pedir cita son los siguientes:

  • Enrojecimiento anormal del glande y de la piel circundante
  • Picor e irritación, incluso quemazón de las mucosas
  • Posibles molestias al orinar (dificultad para orinar e incluso dolor)
  • Manchas y filamentos blanquecinos en el límite entre el prepucio y el glande

Tratamiento de la candidiasis genital masculina

Para tratar una candidiasis que afecta al pene, el médico o el urólogo suele recetar inicialmente una crema antifúngica que se aplica directamente sobre las lesiones del glande, el prepucio y la piel del pene. Este tratamiento local, cuyo objetivo es eliminar rápidamente el hongo, puede complementarse o no con la toma de un medicamento antimicótico por vía oral, para erradicar las levaduras de forma más general. Esto puede ser necesario, en particular, si la infección fúngica también afecta al tubo digestivo.

Si este tratamiento resulta eficaz en la fase aguda, no es suficiente para tratar la predisposición y evitar las recaídas a largo plazo. Una de las medidas más eficaces para conseguirlo es restablecer la riqueza y la diversidad de la microbiota íntima. En este sentido, consumir un complemento alimenticio a base de probióticos es ideal para recuperar una microbiota genital equilibrada.

Nuestro complemento alimenticio Probio+ Intima contiene 4 cepas de lactobacilos presentes de forma natural en la flora íntima. Puede ser un excelente tratamiento de apoyo en caso de candidiasis genital masculina. Los fermentos lácticos de alta calidad de nuestras cápsulas vegetales, útiles como medida preventiva o complemento de un tratamiento médico, ayudan a reducir el riesgo de candidiasis recurrente y contribuyen a restablecer el confort íntimo de forma duradera.

Lo que hay que recordar

La microbiota íntima masculina contribuye a proteger las mucosas genitales limitando la proliferación de microorganismos potencialmente responsables de infecciones. Cuando se desequilibra, el hongo Candida albicans puede proliferar en exceso y provocar una candidiasis genital, también llamada balanitis candidiásica.

Entre las causas comunes de las micosis en los hombres, se encuentran la toma de ciertos medicamentos, una higiene íntima inadecuada, el uso de ropa ajustada o sintética, las relaciones sexuales muy frecuentes o intensas, así como ciertas enfermedades (VIH, diabetes…). Un prepucio largo también puede crear un entorno propicio para la maceración y, por tanto, para la proliferación de Candida albicans. 

La candidiasis genital masculina puede provocar enrojecimiento del glande, picor, irritación o ardor, molestias al orinar así como manchas o filamentos blanquecinos. En este contexto, es necesario consultar a un profesional sanitario para confirmar el diagnóstico e instaurar el tratamiento antifúngico adecuado.

El tratamiento de la infección por Candida albicans suele basarse en la aplicación local de una crema antifúngica, a veces complementada con un medicamento antimicótico por vía oral. Restablecer el equilibrio de la microbiota íntima, en particular con ayuda de probióticos, puede contribuir después a prevenir las recaídas y a recuperar de forma duradera el confort íntimo, como complemento de los tratamientos aplicados.