infections urinaires

Probióticos: Lactobacillus crispatus contra las infecciones urinarias

A lo largo de su vida, una de cada dos mujeres sufre una infección urinaria. Aunque suele ser benigna, esta afección molesta y dolorosa no debe tomarse a la ligera. Si el tratamiento clásico de la cistitis suele consistir en la prescripción de antibióticos, ¿sabía que los probióticos también pueden hacer maravillas? Le explicamos por qué resulta útil hacer una cura de Lactobacillus crispatus en caso de infección urinaria.

Lo que hay que recordar:

  • La infección urinaria está causada por una bacteria que se instala en la vejiga y las vías urinarias. La mayoría de las veces se trata de Escherichia coli.
  • Se caracteriza por ganas frecuentes de orinar, escozor al orinar, orina turbia y sensación de pesadez en la parte baja del abdomen.
  • La microbiota vaginal desempeña un papel fundamental en la prevención de las infecciones urinarias. Una flora íntima equilibrada ayuda a impedir la proliferación de bacterias patógenas.
  • Los probióticos, en especial la cepa Lactobacillus crispatus, representan una alternativa natural para prevenir y tratar las infecciones urinarias.

¿Qué es una infección urinaria?

Una infección urinaria, a menudo llamada cistitis, se desarrolla cuando la uretra (el conducto por el que sale la orina) y luego la vejiga son colonizadas por bacterias patógenas. Esto ocurre, por ejemplo, cuando algunos gérmenes del sistema digestivo consiguen penetrar en las vías urinarias. La mayoría de las veces, la bacteria implicada es Escherichia Coli. Sin embargo, otros microbios también pueden invadir la mucosa de la vejiga.

La infección urinaria puede afectar tanto a hombres como a mujeres, pero es más frecuente en estas últimas. Se manifiesta con distintos síntomas:

  • ganas imperiosas y frecuentes de ir al baño para expulsar pequeñas cantidades de orina
  • escozor al orinar (durante la micción)
  • orina turbia y con mal olor
  • sensación de pesadez en la parte baja del abdomen

La aparición de cistitis se ve favorecida por distintos factores:

  • tomar antibióticos que destruyen la flora íntima
  • alteración de la microbiota íntima
  • alteraciones del ciclo hormonal (menopausia, embarazo, anticoncepción, pubertad)
  • higiene íntima descuidada o, por el contrario, demasiado rigurosa
  • malos hábitos al limpiarse en el baño
  • relaciones sexuales muy frecuentes o con varias parejas
  • llevar ropa interior de tejidos sintéticos o demasiado ajustada
  • uso prolongado de tampones y salvaslips
  • algunas enfermedades crónicas, como la diabetes
  • malformación de las vías urinarias
  • aguantarse las ganas de orinar durante muchas horas
  • hidratación insuficiente

La relación entre la microbiota y la cistitis

El organismo humano alberga una enorme cantidad de bacterias beneficiosas que lo defienden de los microorganismos patógenos. Estos agentes del sistema inmunitario, llamados probióticos, se agrupan en distintas comunidades denominadas microbiota o flora. La más importante es, sin duda, la flora intestinal. En las mujeres, otra microbiota también desempeña un papel fundamental: la de la vagina, la vulva y las vías urinarias.

En el ámbito ginecológico, la microbiota vaginal permite, entre otras cosas, combatir las infecciones por candida albicans y las vaginosis infecciosas o víricas. También ayuda a reducir el picor y la irritación que estas provocan. La flora íntima también se encarga de impedir la proliferación bacteriana en las vías urinarias. Cuando se destruye, el riesgo de desarrollar una infección urinaria aumenta considerablemente.

Los probióticos son muy sensibles y pueden morir tras tomar antibióticos o sufrir agresiones repetidas en la zona íntima. Dado que la infección urinaria suele tratarse con antibióticos, no es raro que se produzcan recaídas frecuentes, debidas principalmente a la destrucción de la microbiota. Por eso, el uso de probióticos representa una alternativa sana y natural para reequilibrar la flora vaginal y urinaria y combatir la cistitis.

Lactobacillus crispatus e infección urinaria

La flora bacteriana que puebla la mucosa vaginal y las vías urinarias está compuesta en más de un 90 % por bacterias lácticas de la familia de los lactobacilos. Entre ellas, Lactobacillus crispatus representa casi la mitad de las defensas naturales de la zona íntima.

En sinergia con las demás cepas de la microbiota, contribuye a mantener la acidez fisiológica del ecosistema en el que vive al secretar ácido láctico, creando un entorno poco propicio para la proliferación de levaduras y microbios. Además, al ocupar la mayor parte del espacio, deja pocas posibilidades de desarrollo a los microorganismos patógenos. Algunos estudios han analizado su acción contra las infecciones urinarias por Escherichia coli y su efecto preventivo en casos de cistitis recurrente.

Nuestras cápsulas Probio+ Intima contienen una gran cantidad de Lactobacillus Crispatus, beneficiosos contra las infecciones urinarias, además de otras 3 cepas de probióticos presentes de forma natural en las vías urinarias: Lactobacillus reuteri, Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus rhamnosus. Se toman por vía oral y son ideales como complemento de unas medidas de higiene adecuadas para enriquecer y restablecer el equilibrio natural de la flora íntima.