PEA

El PEA: una molécula que aún no ha terminado de sorprendernos.

En el mundo de los complementos alimenticios, el término PEA, abreviatura de palmitoiletanolamida, aparece cada vez con más frecuencia y despierta curiosidad, pero también desconcierto en cuanto a su uso. Tras este nombre aparentemente complejo se esconde una molécula con propiedades fascinantes y múltiples beneficios. ¡Descubrámoslos juntos!

¿Qué es el PEA?

La palmitoiletanolamida (PEA) es una molécula presente de forma natural en el cuerpo humano. Se encuentra, en particular, en tejidos como el cerebro, los intestinos y los músculos. Es un ácido graso y forma parte integral del sistema endocannabinoide. Esta compleja red de receptores celulares y moléculas interviene en diversos procesos fisiológicos y cognitivos (estado de ánimo, memoria, apetito, sensaciones físicas…).

El PEA no es exclusivamente endógeno. También se encuentra en algunos alimentos, como los huevos, la leche (incluida la materna), la soja y el aceite de cacahuete. Su descubrimiento se remonta a la década de 1950. Los científicos de la época observaron que el consumo de yema de huevo mejoraba la movilidad de niños con molestias articulares. En aquel entonces, nadie sabía realmente a qué se debía esta propiedad. Hubo que esperar hasta 1957 para que el PEA se aislara por primera vez. Sin embargo, no fue hasta 1993 cuando una mujer, Rita Levi-Montalcini, ganadora del Premio Nobel de Medicina, descubrió la verdadera función del PEA. Este descubrimiento situó a esta molécula en el centro de numerosas investigaciones médicas.

Una molécula con innumerables beneficios

¿Cuáles son sus beneficios? Son diversos. En primer lugar, interviene en la regulación de la respuesta inmunitaria. Cuando esta se descontrola y sus reacciones se intensifican, actúa como un bombero que reduce la intensidad del «fuego». Por tanto, contribuye a calmar las zonas sensibles. Otra de sus extraordinarias funciones es que reduce la percepción de las molestias físicas. Esto supone una ventaja para las mujeres que tienen ciclos menstruales difíciles y para los deportistas. De hecho, en las mujeres, la ingesta diaria de PEA ha demostrado ser eficaz para reducir las molestias pélvicas crónicas (1). Además, esta increíble molécula también contribuye a la reparación de los tejidos dañados. Por último, estudios recientes han demostrado que el PEA puede proteger las neuronas del cerebro (2, 3).

Los estudios sobre el PEA se han multiplicado con los años y han revelado todos sus beneficios para el organismo. ¿Cómo actúa? El PEA, que se produce principalmente en los tejidos dañados o como respuesta al estrés, actúa como mensajero. Para cumplir su función, se une a los receptores de distintos tejidos, como el cerebro, los músculos de la espalda y la pelvis y los intestinos.

¿Por qué y en qué circunstancias usarlo?

Antes de seguir, conviene saber que la cantidad de PEA en el organismo disminuye cuando las molestias son recurrentes. Por ejemplo, en caso de:

  • menstruaciones difíciles,
  • problemas recurrentes de espalda,
  • molestias intestinales frecuentes,
  • molestias articulares derivadas de la práctica deportiva o de movimientos repetitivos.

En estas circunstancias, la suplementación con PEA es beneficiosa para compensar esta pérdida y contribuir a restablecer el equilibrio.

Por tanto, hay muchas buenas razones para recurrir a él. Además, su capacidad para actuar en distintos tejidos y músculos, incluido el cerebro, también lo convierte en una opción interesante para las personas con trastornos psicológicos (para más información, consulte el estudio 2).

Por lo tanto, los beneficios de los complementos alimenticios a base de PEA para aliviar las molestias están más que demostrados.

Una fórmula natural que garantiza calidad: OptiPEA

En Apyforme, hemos buscado una solución eficaz para aliviar las molestias físicas a las que demasiadas personas están expuestas con demasiada frecuencia. Por eso, nos interesamos de forma natural por el PEA.

Sin embargo, conviene tener en cuenta una advertencia. El PEA es una molécula lipídica. Se mezcla mal con el agua, por lo que su absorción puede ser baja. Por tanto, es necesario elegir bien la fórmula para que la suplementación sea eficaz.

Por eso, hemos desarrollado nuestra fórmula OptiPEA de acuerdo con nuestros valores:

  • Eficacia: Para optimizar la absorción de la molécula, hemos optado deliberadamente por un PEA de tamaño reducido (micronizado). Así se disuelve más fácilmente en el agua. Esta forma patentada tiene una biodisponibilidad excepcional. Además, nuestro principio activo está dosificado de forma óptima para ofrecer una eficacia demostrada clínicamente.
  • Naturalidad: ofrecemos un PEA de origen vegetal, obtenido mediante un proceso patentado y una producción ecológica certificada por RSPO.
  • Proximidad: con producción europea (Países Bajos).

Por tanto, OptiPEA es una alternativa interesante para quienes buscan soluciones naturales y desean mejorar su calidad de vida.

Fuentes:

  1. Francesco, A. & Pizzigallo, D. (2014). Use of micronized palmitoylethanolamide and trans-polydatin in chronic pelvic pain associated with endometriosis. An open-label study. Giornale Italiano di Ostetricia e Ginecologia. 36. 353-358. 10.11138/giog/2014.36.2.353.
  2. Clayton P, Hill M, Bogoda N, Subah S, Venkatesh R. Palmitoylethanolamide: A Natural Compound for Health Management. Int J Mol Sci. 2021 May 18;22(10):5305. doi: 10.3390/ijms22105305. PMID: 34069940; PMCID: PMC8157570.
  3. Mellar P. Davis, Bertrand Behm, Zankhana Mehta, and Carlos Fernandez. The Potential Benefits of Palmitoylethanolamide in Palliation: A Qualitative Systematic Review. American Journal of Hospice & Palliative Medicine® 1-21 a The Author(s) 2019 DOI: 10.1177/1049909119850807 journals.sagepub.com/home/ajh